Va a hacer casi dos años que envío artículos de opinión a esta revista Woman Essentia (WE) y sin haberlo planificado, simplemente surgió después de estar un tiempo corrigiendo algunos artículos de opinión de un colega y aportándole algunas ideas. Después de todo este tiempo, y con unos 25 artículos publicados, he empezado a preguntarme, algo que esperaba me lo hubiese preguntado alguna persona, ¿porqué escribes?. La respuesta no se ha hecho esperar, estoy convencida de que es una forma de aprender, de estar más despierta ante los distintos acontecimientos personales, familiares y sociales. Aprendo, porque pienso, porque miro a las personas y a todo lo que me rodea con ganas de conocer lo que les puede interesar, ayudar, (…). También aprendo de los que discrepan, de las dudas que vienen y van, antes de dar paso a la convicción de mis opiniones, razones, (…). Aunque, si bien es verdad, me gustaría conocer las reacciones de los que me leen, para seguir aprendiendo y mejorar en mis aportaciones a la revista.
Ha habido varias personas que me han parado en la calle al reconocerme, alguna otra en el supermercado o en una clínica dental, (…), pero todas ellas fueron generosas con sus opiniones, ninguna se ha atrevido a hacerme crítica alguna, ni constructiva, ni negativa. Aprovecho esta ocasión para que si algún lector quiere lo haga a través de mi correo que sin duda encontrará fácilmente en las redes o dirigiéndose a la dirección de la revista. Ante los halagos de estas personas siempre les contesto: “oye, que yo no soy escritora”, así que, seguro que los artículos son mejorables a pesar de que ponga lo mejor de mí.

De momento me siento obligada a dar las gracias a esta revista, más concretamente a su directora y fundadora Doña Pilar Castañón, por ser el medio que hace posible esta aventura y acoge con buen agrado mis artículos. El tiempo que dedico a esta tarea es como un flotador que me salva de “pérdidas de tiempo”, de la desidia, (…). Al mismo tiempo, aviva mi curiosidad, mi interés por los acontecimientos de la vida diaria, el interés en la búsqueda de temas que ayuden a dar sentido a la vida, (…). Mi agradecimiento también va dirigido a los lectores y a mi familia por los ratos robados.
Mi colaboración con WE se concreta en artículos de opinión, sin plazos, y en la medida que mis ocupaciones familiares me lo permiten. Los escribo con todo respeto, no van en contra de persona alguna, aunque mis ideas pueden ser diferentes o estar enfrentadas a las de otras personas, lo que es normal en una sociedad plural y libre.
Lo que he escrito, me hace pensar que a lo largo de nuestro días desaprovechamos muchas ocasiones de ser agradecidos, como dice el refrán “es de bien nacido, ser agradecidos”. Sin duda, la practica del agradecimiento nos ayuda a reconciliarnos con los que nos rodean, familiares, amigos y conocidos, (…) , y, además, genera bienestar y alegría.
Dar las gracias indica que se valora a la persona que ha tenido un detalle con nosotros y el servicio o el gesto amable recibido. Un amigo me dijo que el agradecimiento tiene memoria, porque se recuerda siempre, y que la memoria del corazón es el agradecimiento.
Un buen reto consiste en descubrir el valor de ser una persona agradecida para dispensar gratitud no solo con las personas que nos hacen felices, familiares o amigos, sino incluso con personas con las que nos cruzamos en nuestro día a día, cuando vamos al supermercado, al trabajo, a dar un paseo, (…). Si nos decidimos a poner en práctica el agradecimiento deberíamos hacerlo de corazón, no por obligación. El agradecimiento no hay que darlo por supuesto, hay que ejercerlo. Dar las gracias siempre vale la pena, es como un billete de ida y vuelta que nos hace más felices.




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