Por un día, este 12 de agosto de 2026, España entera detuvo su rutina para clavar la mirada en el cielo y presenciar un acontecimiento astronómico que llevaba más de un siglo haciéndose esperar.
Llevamos semanas planeando este día, un eclipse total que no sucedía en España desde hace 114 años. La Luna se alineó con el Sol y la Tierra, creando una penumbra en pleno día y ocultando el Sol hasta dejar únicamente su halo de luz. Sublime.
Son muchas las anécdotas que este gran milagro nos ha traído. Los medios de comunicación nos lo llevan anunciando desde hace días en cada telediario, en cada emisora y, por supuesto, en todas las redes sociales. Nos han recomendado hasta la saciedad la importancia de usar gafas homologadas para ver tal acontecimiento sin dañarnos la vista. Incluso ha habido polémica por los lotes de gafas que han tenido que retirar a última hora por no cumplir los requisitos exigidos.
El ambiente previo ha dejado detalles muy curiosos. Dicen que el mismísimo Elon Musk se ha desplazado hasta España y ha alquilado el Parador de Lerma entero; confío en que no sea únicamente para ver el eclipse, sino que esté planeando su próxima misión espacial a la Luna, pasando por el Sol.
El guitarrista de Queen, Brian May, también se ha desplazado hasta España y ha retransmitido el eclipse: el antes, el durante y el después, como un experto más. No en vano es astrofísico, además de músico, claro. No había caído antes en ese detalle, pero la verdad es que su pelo le delata.
También Pedro Duque, el astronauta español que fue nombrado Ministro de Ciencia, nos recordó el fenómeno que íbamos a vivir y anunció que viviremos otros dos eclipses en los próximos años. Aunque, para ser sinceros, su cargo político casi deslegitima su valía profesional en un gobierno lleno de títeres y corruptos.
Por otra parte, es una lástima que Bonnie Tyler cno haya podido cantar su mítico “Total Eclipse of the Heart”, ya que nos acaba de dejar, pero nos queda el consuelo de sus canciones que no morirán.
Tampoco han faltado los que se han negado en redondo a ver el anunciado eclipse. Viva la libertad. Marcos Llorente, el reciente campeón del mundo con la selección española de fútbol, ha tirado de ironía para anunciar la creación de unas gafas especiales. Al final, han resultado ser de ovejas, añadiendo una foto del rebaño con mascarilla, gafas y la luz de emergencias mientras se quejaba de la «pesadilla» del tema. Reconozco que me gusta su manera de ir contracorriente, en especial en este mundo donde la ineptocracia y el clientelismo son los valores a seguir. Frente al “Pan y circo”, la rebeldía es salud.

En mi caso, he vivido el eclipse total con mi familia en una playa al sur de Valencia. Es una zona tranquila, pero hoy estaba abarrotada de gente con ganas de disfrutar del espectáculo gratuito que íbamos a presenciar. Justo en el momento clave, la naturaleza caprichosa nos ha regalado un nubarrón delante del Sol. A pesar de la cara de circunstancia que se nos quedó a todos, el contratiempo no ha impedido que siguiéramos el eclipse con un ambientazo increíble. Estábamos fascinados por la oscuridad que se ha provocado, lo que ha desatado incluso aplausos al cielo y un divertido “¡otra, otra!”, pidiendo repetir el espectáculo. Suerte que la nube ha terminado moviéndose y hemos podido estrenar las gafas y contemplar el final del eclipse, cerrando el día de la mejor manera: un brindis con Coronita, buena música y pisando arena fina en el Sunset frente al mar. ¿Qué más puedo pedir?
La realidad es que el mundo es maravilloso y la creación no deja de asombrarnos. Este eclipse ha provocado que, por una vez en la vida, todos juntos miremos al cielo, dejemos de mirarnos el ombligo y olvidemos nuestras diferencias.
La realidad es que el mundo es maravilloso y la creación no deja de asombrarnos. Este eclipse ha provocado que, por una vez en la vida, todos juntos miremos al cielo, admirando la belleza del universo, dejemos de mirarnos el ombligo y olvidemos nuestras diferencias. De alguna manera hemos obedecido a la recomendación del Papa tras su reciente visita a España, cuando nos invitó a «alzar la mirada». Por si fuera poco, circulan los memes del gobierno prohibiendo el eclipse, por eso de que estar cara al Sol no les trae buenos recuerdos. Ironías de la vida.
Anécdotas aparte, lo ocurrido hoy nos hace ser conscientes, por un lado, de lo pequeños que somos en medio del universo y, por otro, de la grandeza de la creación. Una creación que vamos descifrando poco a poco gracias a la ciencia, pero que siempre superará los límites de nuestra mente. Y ante esto, solo podemos decir:
¡Gracias a Dios, creador del cielo y de la tierra!




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