El Premio Nobel de la Paz fue otorgado el pasado viernes 9 de octubre a la jurista sudafricana Navanethem Pillay (en Tamil: நவநீதம் பிள்ளை), conocida como Navi Pillay (Durban, Sudáfrica, 23 de septiembre de 1941), de 85 años , por una vida dedicada a luchar contra el apartheid, las matanzas de Ruanda y la persecución de los rohinyás en Birmania. Ruanda hasta Oriente Medio, ha dedicado gran parte de su vida a la defensa del derecho internacional, actualmente amenazado.
La Sra. Pillay, fue la primera mujer en ejercer la práctica del derecho en Natal, su provincia de origen, en 1967. Durante los años siguientes, en los que se desempeñó como abogada defensora de activistas que luchaban contra el apartheid, sacó a la luz casos de tortura y contribuyó a establecer derechos fundamentales para los prisioneros de Robben Island.
También fue docente en la Universidad de KuaZulu-Natal y, posteriormente, pasó a ser Vicepresidenta de la Universidad de Durban Westville. En 1995, cuando terminó el apartheid, la Sra. Pillay fue designada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica. Ese mismo año fue elegida como magistrada del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, cargo que desempeñó durante ocho años (1999-2003), los últimos cuatro de ellos como Presidenta. La Sra. Pillay tuvo un papel pionero en el desarrollo de la jurisprudencia del TPIR en casos de violación y genocidio, así como en temas relativos a la libertad de expresión y la propaganda del odio. En 2003, fue designada como jueza de la Corte Penal Internacional en la Haya, donde permaneció hasta agosto de 2008.
Como miembro de la Coalición Nacional de Mujeres de Sudáfrica, la Sra. Pillay contribuyó a la inclusión de la cláusula de igualdad en la Constitución del país, la cual prohíbe la discriminación por motivos de raza, religión y orientación sexual. Además de ser co-fundadora de Equality Now, una organización internacional que lucha por los derechos de la mujer, también ha participado en otras agrupaciones vinculadas con los niños, los detenidos, las víctimas de la tortura y la violencia doméstica, y con derechos económicos, sociales y culturales.
La Sra. Pillay egresó de la Universidad de Sudáfrica en Natal con dos licenciaturas (Bachelor of Arts y Bachelor of Laws). También obtuvo una maestría en derecho y un doctorado en ciencias jurídicas de la Universidad de Harvard. Nació en 1941 y tiene dos hijas.
Navi Pillay, presidió la comisión independiente de investigación de la ONU que el año pasado acusó a Israel de genocidio en la Franja de Gaza. «La galardonada de este año desempeñó un papel fundamental para garantizar que se enjuicien los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio», declaró el presidente del comité, Jørgen Watne Frydnes, en su anuncio.
El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí reaccionó a la publicación de X, afirmando que el Premio Nobel otorgado a Navi Pillay legitima el «odio antiisraelí». Abogada joven de origen indio en la Sudáfrica del apartheid, que llegó a ser jueza y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2008-2014), la Sra. Pillay es reconocida por su habilidad para manejar casos difíciles.
Su trayectoria profesional la ha llevado desde los tribunales sudafricanos, donde defendió a activistas antiapartheid, hasta el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, a través de la Corte Penal Internacional. En septiembre de 2025, la comisión de investigación que presidió —que no se pronunció en nombre de la ONU— concluyó que Israel había estado cometiendo genocidio en Gaza desde el inicio de la guerra desencadenada por el ataque sin precedentes de Hamás el 7 de octubre de 2023. Israel rechazó categóricamente este informe, calificándolo de «parcial y mendaz» y acusando a sus autores de prejuicios antisemitas.
Navanethem Pillay nació el 28 de septiembre de 1941 en Durban, en el seno de una familia humilde. Hija de un conductor de autobús, creció bajo el régimen del apartheid. Tras estudiar derecho en Sudáfrica, obtener una maestría y un doctorado en Harvard, Estados Unidos, forjó una carrera marcada por logros históricos.
En 1967, se convirtió en la primera mujer no blanca en abrir un bufete de abogados en la provincia de Natal. Defendió a numerosos opositores del apartheid y, en particular, en 1973 consiguió acceso a asistencia jurídica para los presos políticos de la isla Robben, donde Nelson Mandela estuvo encarcelado. Por recomendación de Mandela, posteriormente se unió al Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), encargado de juzgar a los responsables del genocidio de 1994.
Presidió el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) durante cuatro años antes de incorporarse en 2003 a la recién creada Corte Penal Internacional en La Haya, encargada de enjuiciar a los autores de los crímenes más graves. En 2008, fue nombrada Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que ocupó hasta 2014.
Defensa de la libertad religiosa
En su papel de Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay también defendió la libertad de conciencia, religión y creencias, denunciando la discriminación contra las minorías religiosas y los no creyentes. Subrayó que la libertad de expresión y la libertad religiosa están intrínsecamente ligadas.
El 2 de octubre de 2008, en Ginebra, durante un seminario sobre libertad de expresión, la Alta Comisionada condenó las restricciones impuestas a las minorías religiosas en todo el mundo. «Las minorías religiosas han sido a menudo blanco de violaciones de la libertad de expresión que han obstaculizado directamente su capacidad para predicar, rezar y practicar su fe», afirmó. Asimismo, reiteró que toda persona debe poder ejercer sus creencias sin restricciones y que la libertad de expresión y la libertad religiosa son interdependientes.
Redacción




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