Fibrovitalidad es el título de un libro escrito con mucha sensibilidad por Pilar Valladolid, en el que la autora desvela como llegó a aceptar y reconocer que tiene fibromialgia. Un libro sincero que llega al corazón, y que contagia alegría de vivir. Cada frase y cada capítulo muestran y transmiten la vida de la autora, con emoción, optimismo y valentía.
Pilar Valladolid se define como Emprendedora Social, es la fundadora del Proyecto Social Desarrollo Humano España centrado en promover el crecimiento personal. Es Máster en Dirección de Marketing por ESIC, LIfe Coach y Creadora del Gymnasio Emocional y de Marketing Consiente.
También es autora de 365 días con Vicente Ferrer. Fue Premio Dintel Alta Dirección 3013 y Medalla Europea al Mérito al trabajo 2013.
Woman Essentia.- En tu último libro hablas de la enfermedad, como a cualquier persona que tenga una enfermedad crónica ha tenido una cambio en su vida ¿cómo te defines?
Pilar Valladolid.- Ahora me defino, como una persona, positiva, sensible, generosa , tranquila,…normal, de más joven, era muy apasionada, de risa fácil, de corazón inquieto, extrovertida, muy alegre….
WE.- Eres una mujer emprendedora, ¿cuáles son tus proyectos?
PV.- Me he pasado la vida emprendiendo proyectos, tantos que no sabría ni decirte, mi vida es y ha sido siempre muy creativa, muy activa. Creando sueños que he ido materializando poco a poco. Han sido sueños pequeños, que me han hecho muy feliz.
WE.- Aristóteles en Ética y Ética a Nicómaco dice que el fin de todo hombre es buscar la felicidad, ¿eres feliz entonces?
PV.- No sé si soy, una persona más feliz que agradecida, o más agradecida que feliz. El agradecimiento me ensancha el alma, me conecta con la sonrisa de la vida y eso me provoca mucha satisfacción y felicidad, pero ahora siento una felicidad más tranquila y serena….aunque también tengo momentos tristes, a los que procuro dejarles su espacio. La tristeza en una emoción más, no es ni buena, ni mala, lo bueno o malo es lo que hagamos con ella y lo mejor desde mi punto de vista para ser feliz, es SOLTAR todo lo que nos tiene atrapados, soltar el miedo, el estrés, el rencor, el dolor, la preocupación, la ansidad..
WE.- Trabajaste con Vicente Ferrer más de 10 años, ¿qué te aportó esta experiencia?
PV.- Ha sido una de las mejores experiencias personales y profesionales de mi vida. Trabajábamos muchísimo, como solía decir el mismo, más allá del deber, pero la recuerdo, como una época fascinante, porque las cosas llegaban de forma mágica. Vicente Ferrer, era un hombre ejemplar, un hombre de leyenda, una persona muy trabajadora y práctica, con mucho sentido del amor y mucho sentido del humor. Un hombre ejemplar que ha dejado un gran legado en India y un gran aprendizaje en mi vida. Con él, todo era fácil, todo era positivo, todo se hacía realidad. Podías pedir lo que quisieras, porque a él, se lo concedían todo. El tenía una gran confianza en Dios, en la Providencia y se ganó la confianza de todo el mundo, creo que esa confianza se gana con los años, más de 50 años trabajando sin cesar para las personas más necesitas de la región de Andra Pradesh donde él tenía su casa en India. En definitiva ha sido un hombre entregado por completo a la su causa, tenía muy claro cuál era su misión de vida y llego a realizarla hasta el último momento.
WE.- Trabajar con Vicente Ferrer ha sido la única experiencia de voluntariado, o ¿has colaborado con más organizaciones? Ese gusanillo no se quita fácilmente.
PV.- Desde pequeña he estado colaborando con las asociaciones que me inspiraban confianza y donde conocía a personas entrañables. Me reunía con mis amigos y nos dedicábamos al teatro, a cantar y a ayudar a quienes necesitaban ayuda, no hacíamos grandes cosas, simplemente acompañábamos, distraíamos, reíamos, jugábamos y poco más…fue mi momento tierno de la infancia y juventud en el que disfrute muchísimo.
Más adelante empecé a colaborar como voluntaria para varias organizaciones, estuve unos años colaborando con los hermanos de San Juan de Dios, hasta llegar a trabajar para Ayuda en Acción y como Delegada en la Fundacion Vicente Ferrer, entre otras.

WE.- ¿Desde cuándo padeces fibromialgia?
PV.- Desde hace más de 10 años, pero mi vida cambió hace 6 años, cuando decidí venirme a vivir a Marbella. Aquí reconocí que la tenía y me di cuenta realmente, de que mi energía es limitada, pero también es mucho más tranquila. Aquí comprendí que la vida, sabe perfectamente lo que necesitamos, lo que nos da y lo que nos quita. Vine para un rato y va camino de quedarme toda la vida..:-)
WE.- ¿Cómo empezó todo? Porque el diagnóstico de algunas de estas enfermedades crónicas suele ser bastante complicado.
PV.- El momento exacto no lo sé, solo recuerdo el día, que me di cuenta de que no podía subir una pequeña cuesta con mi hija, porque me faltaba la respiración, me faltaba el aire…a partir de ahí vinieron muchos momentos de agotamiento físico importantes y de un periplo de visitas a los médicos, pero sin un diagnóstico claro…no sabía lo que tenía, pero por mi cansancio extremo, no pintaba nada bien y yo continuaba trabajando y haciendo mi vida normal y eso me agotaba más…me fatigaba mucho más..aun así, como digo, mi vida, seguía adelante.
WE.- ¿Qué te ayudó a vivirlo mejor, a recuperar un poco sabiendo ya lo que tenías?
PV.- Buscar ayuda en todos los amigos terapeutas que tenía, me formaba con ellos en las terapias complementarias y me dejaba querer un poco. Afortunadamente tengo muchas amigas que me han ofrecido lo mejor. Desde estas líneas les doy las gracias a todas y todos los que me ayudaron en su momento.
Pero sobre todo, lo que más me ha ayudado, ha sido el silencio. Dormir mucho, dormir bien para regenerar y reponer la energía. Tomar el sol, caminar…hacer una vida SLOW, tranquila…
WE.- Echarás de menso algunas cosas que hacían antes…
PV.- No echo de menos ninguna cosa, si acaso a alguna persona, sobre todo a mis padres, y en algún momento recuerdo a mis amigas de Madrid, a mi familia, pero procuro vivir como te digo el momento en el que estoy, antes me comía el mundo y ahora a veces es el mundo el que me come a mí, antes podía hacer mil cosas, ahora hago muchas menos, antes me daba tiempo a ver a todo el mundo y a programar mil actividades, ahora no me da tiempo ni a la cuarta parte, antes me daba tiempo a llenar mi agenda, ahora la quiero vacía..
Antes hubiera echado de menos muchas cosas, ahora solo deseo vivir agradeciendo todo lo que tengo de más.
WE.- En tu libro hablas de la filosofía del Slowliving ¿En qué consiste?
PV.- Se trata de vivir una vida con una actitud lenta. El movimiento Slow Living, promueve y pretende iluminar la posibilidad de llevar una vida más plena, más tranquila y más consciente, para que cada persona sienta que vive con una marcha adecuada que le permite disfrutar de cada instante como si fuera el único de su vida.
WE.- ¿Qué puede hacer una persona a la que se le acaba de diagnosticar esta enfermedad?
PV.- Pueden acudir a las asociaciones de fibromialgia, para entrar en contacto con personas que comprendan como se sienten, porque lo difícil de la fibromialgia, es que la mayoría de las personas de tu entorno no te entienden, no saben lo que te ocurre, porque durante el día tienes varias fases y cambios bruscos importantes, tu estado y tu cuerpo puede cambiar de un momento a otro y pasar de estar bien a estar mal, sin aparentemente saber el porqué. Puedes pasar de tener energía a sentir que la has perdido en un momento por completo, y eso no lo puede entender cualquier persona, si no está pasando por ello.
WE.- Cada vez se oye hablar más de esta enfermedad, si en algún momento se catalogó com dentro de las enfermedades raras, ahora se conocen cada vez más casos.
PV.- La fibromialgia es una enfermedad con una prevalencia cercana al 2,5 % de la población española mayor de 20 años. Las investigaciones dicen que más del 6,3% de la población mundial padece Fibromialgia siendo más frecuente en las mujeres según esclarece la Asociación Mundial de Fibromialgia, pero también se produce en los hombres y niños de todos los grupos étnicos. De hecho, la fibromialgia infantil está ganando más atención y la investigación en esta población ha aumentado en los últimos años, según la Asociación Mundial de Fibromialgia.En cuanto a la distribución en grupos de edad, la SER especifica que esta enfermedad aparece en todos los grupos de edad, con una prevalencia máxima entre los 40 y los 49 años (4,9%), mientras que es relativamente infrecuente en personas que superan los 80 años de edad.
WE.- La fibromialgia es una enfermedad física, pero como todas las enfermedades que te cambian la forma de vida tendrá algún efecto más…
PV.- Es cierto que se manifiesta en el cuerpo físico principalmente, pero después de todos estos años de investigación sobre el tema y padecerlo en mi propio cuerpo, creo que es una enfermedad emocional, y es por eso que no encuentran soluciones al respecto. Aliviar el cuerpo físico es más fácil que el psíquico, eso es así de toda la vida..
Para mí es una enfermedad de estrés emocional, y son las emociones las que mayormente inciden en ella y que más tarde se somatiza en el cuerpo físico. Creo que sería conveniente entrenar y gestionar mejor la mente y las emociones para sanar la enfermedad, siempre apoyándonos en nuestro cuadro médico, en nuestra historia personal de vida.
WE.- Se dice de ella que es una enfermedad producida por el estrés, ¿puede ser?
PV.- La ansiedad y el estrés inciden muy directamente en nuestro organismo, en el de todo el mundo, pero las personas que padecemos fibro, tenemos tolerancia cero al estrés, y cualquier cosa que nos haga salir del camino, de nuestro descanso diario, de nuestra paz interior, cualquier problema por minúsculo que sea, nos hace tener un brote de dolor o agotamiento extremo. Tenemos una hipersensibilidad superior a la media, y en muchos momentos podemos quedarnos sin aire, sin fuerza, sin absolutamente ninguna energía en el cuerpo, es como si el cuerpo se vaciase por dentro de energía y se llenase por fuera de dolor en todas las articulaciones. En esos momento de fatiga extrema, no podemos mover los músculos, ni siquiera podemos hablar, es como si al hablar, se nos escapara la misma vida. Es entonces cuando nos damos cuenta de que nos hemos pasado de la raya en algo, de que hemos hecho un poco más de lo que podíamos hacer ese día.. de que nos hemos estresado más de la cuenta.
WE.- ¿Qué consejo darías a las personas que padecen esta enfermedad?
PV.- Yo no daría ninguno. Me he dado cuenta de que cada uno somos un mundo. De que lo que a mí me va bien, a otro le puede ir regular, a mí me va bien no tomar medicamentos, a otros tomarlos, a mí me va bien arroparme y ponerme calor, a otros el frio, a unos les va bien no moverse y a mi mover mi cuerpo y bailar a unos les va bien llenar sus agendas de actividades y a mi tenerla vacía, a unos le va bien hablar y a mi callar…
Lo único que puedo hacer es contar mi historia, lo que a mí me ha servido y si eso es útil y ayuda a otras personas, mejor que mejor, con eso me doy por satisfecha.
WE.- Cuéntanos un poco cuál es el enfoque de tu libro.
PV.- Cuento mi vida, mi historia personal, profesional, hablo de mi familia, de mi primer trabajo, de mi filosofía de vida, sobre todo de mis padres y de mi hija, todos tenemos una historia que contar, la vida es enigmática y bonita, todos podemos contar nuestra historia, escribir es muy terapéutico y desde luego animo a todo el mundo a hacerlo. Mi libro es muy sencillo, dicen que se lee de un tirón, es muy fácil.
He querido contar mi historia, porque es la q mejor conozco del mundo, sin embargo, esa vida que he llevado tan activa, tan apasionada, y tan repleta de acontecimientos, de actividades y de cosas, me suena muy lejana, y ya no me acuerdo, la cuento como si fuera la vida de otra persona, yo he cambiado, he evolucionado, me siento diferente, una mujer nueva, más tranquila, más serena, más contemplativa….
WE.- Entonces ¿cuándo decides escribir sobre la fibromialgia?
PV.- Tenía varios escritos sobre mi vida, pero no sobre mi enfermedad, siempre había descartado fijarme en ella, no le daba importancia, vivía en otro mundo, en el de la alegría, la motivación, la positividad…y en este mundo mi fibromialgia no tenía cabida. Al morir mi madre, de forma inesperada, todo cambió en un momento, quise salir del “almario” sentí que mi alma quería expresar cómo se sentía mi cuerpo y cómo me sentía yo desde hace años.
WE.- ¿Hay algún tratamiento efectivo?
PV.- No, de momento no lo hay, pero estoy convencida de que con tantos avances científicos, encontraran la solución más pronto que tarde. Solo hace falta que los médicos estén abiertos a que hay otras formas de ver la enfermedad, que no sea solo la científica. Que tomen buena nota por ejemplo de la Medicina tradicional chicha que tiene miles de años y es muy eficaz…que se abran a que no sea una enfermedad solo de los huesos, articulaciones, linfática, hormonal y/o endocrina, etc que se abran y le den la importancia que tiene el mundo emocional.

WE.- ¿Por qué crees que ha sido una enfermedad tan difícil de diagnosticar?
PV.- En las investigaciones que hacemos sobre el tema, hace tiempo leía esto “Al parecer, la fibromialgia se incluye en la Décima Revisión de la Internacional de Clasificación de Enfermedades Catálogo (CIE-10) que se remonta a 1992. Sin embargo, mientras que en la CIE-10 países industrializados, ha sido totalmente transferido a la práctica médica, al parecer en España seguido por regla general, el puro desorden administrativo de la CIE-9. Aunque la CID-10 fue finalmente implementada en enero de 2016, 24 años después, todavía no está totalmente adaptada y no alcanzó a todos los médicos. Esto significa que muchos profesionales de la salud permanecen anclados a los preconceptos del pasado; los pacientes a menudo también sufren con el malentendido de los médicos, y esto resulta en una falta de diagnóstico clamoroso, tratamiento adecuado y justo reconocimiento de su deficiencia en la seguridad social. Un estudio indica que las personas con fatiga crónica visitan en promedio 15 médicos antes de ser diagnosticados. “
WE.- Fibrovitalidad, un exceso de amor por la vida. ¿Por qué decides poner ese nombre a tu libro?
PV.- Porque quiero poner la atención en lo que tengo y no en lo que me falta, quiero poner la atención en mi vitalidad y no en lo contrario. Quiero poner foco en la SALUD. Sé que tengo fibromialgia, pero lo que tengo, no es lo que soy. Soy mucho más que eso.
En cuanto al exceso de amor, me refiero a esos excesos que hacemos las personas cuando amamos demás, es bueno amar, pero no desde la carencia, sino desde la esencia. Es maravilloso amar, pero con una medida, sin desbordarte y dejarte la vida en ello. Es bueno amar, el amor es fundamental en mi vida, pero amar con sentido.
WE.- ¿Eres de las que ha perdido el sentido alguna vez amando?
PV.- Creo que me he excedido en todo..sí, en algunas ocasiones, no solo el sentido, sino la orientación y todos los demás sentidos… todos queremos que nos quieran y por amor hacemos muchas locuras. A veces dejamos de ser nosotros mismos para dar espacio y que brillen las personas que amamos, pero eso no es amor, eso es necesidad.
Amo tanto la vida, me apasiona tanto, tanto, que a veces, me paso, me desbordo…
WE.- ¿Crees que cuando se tiene una enfermedad se valora más la vida? Normalmente cuando no tenemos algo es cuando más se echa de menos, como ahora, a las personas, a la libertad de movimiento…
PV.- Sí, creo que vivimos la vida demasiado rápida, y nos la tomamos demasiado a la ligera, creo que no valoramos las cosas ni a las personas, desgraciadamente hasta que no las perdemos. No aprendemos de los errores de los demás, y hasta que no vamos a visitar a algún familiar o amigo a un hospital, no nos damos cuenta de la suerte que tenemos.
WE.- ¿Por qué nos cuesta tanto cuidarnos?
PV.- Porque no tenemos “cultura” de eso, de mirar por nosotros, de mirar hacia dentro. No nos han enseñado cuidar nada más que el cuerpo, ir al gimnasio y poco más.. Nos han enseñado que el trabajo dignifica, que es lo mejor y le damos demasiada importancia al trabajo.
WE.- Te dieron la Medalla al Mérito del trabajo, has debido ser muy trabajadora
PV.-Si me dieron esa medalla, que deberían dar a medio mundo, porque trabajamos demasiado y nos perdemos la vida. Pero estoy muy agradecida de que pensaran en mí.
WE.- ¿Cuál es tu deseo actual?
PV.- Deseo vivir cada momento, consciente de lo que soy. Deseo vivir aquí en Marbella, junto a mi hija, agradeciendo la luz y el sol, lel mar y la montaña, las palmeras, las gaviotas, quiero vivir de forma sencilla, tranquila y serena., Marbella, me ha ofrecido la PAZ y el BIENESTAR que mi cuerpo y mi alma necesitan. Lo que más me gusta es contemplar….por dentro y por fuera…
WE.- ¿Cuál es el objetivo que pretendes al escribir este último libro?
PV.- Con mi libro, quiero dar más visibilidad a la fibromialgia y la fatiga crónica y que haya más sensibilización con este tema, desde una óptica positiva , sencilla y cercana.
WE.- ¿Cuál es el objetivo, o la misión de tu vida?
PV.- Siempre he pensado que mi misión era ser feliz y ayudar a otros a ser felices. En este momento aunque me encanta ser útil y ayudar a quien puedo, creo que mi mayor objetivo es cuidarme y no pensar en objetivos. Me gusta mi vida tal cual es, no quiero que un objetivo sea el tema principal de mi vida, si no que mi vida sea en cada momento lo que es.
WE.- Háblanos de tu vida diaria…
PV.- Muy tranquila y muy “ZENcilla” más de lo que nadie se pueda imaginar.
WE.- Y por último, si alguien quisiera conseguir tu libro en estos momentos ¿qué tendría que hacer?
PV.- En este momento. Me pueden escribir a este correo y se lo envío encantada.
info@desarrollohumanoonline.es . Muchas gracias.




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