fbpx
No Result
View All Result
Newsletter
Woman Essentia
  • Punto de Vista
    • Woman Essentia
    • Opinamos
    • Actualidad
    • Encuestas
  • Personas
    • Protagonistas
    • Familia y Educación
    • Hicieron Historia
    • Jóvenes
    • Trabajando en Primera Persona
  • Del presente al futuro
    • Ética
    • Aprendemos
    • Mundo económico
    • Transformación Digital
    • Tecnología, Ciencia y Tecnología
  • Arte y Cultura
    • Arte
    • Cine y Series
    • Libros
    • Relatos y Cuentos
    • Excelencia Literaria
    • Un poco de Historia
  • En Armonía
    • En armonía
    • Salud y Belleza
    • Moda
    • Viajar
    • Deportes
    • Cocina
  • Un mundo mejor
  • Para Escuchar
  • Punto de Vista
    • Woman Essentia
    • Opinamos
    • Actualidad
    • Encuestas
  • Personas
    • Protagonistas
    • Familia y Educación
    • Hicieron Historia
    • Jóvenes
    • Trabajando en Primera Persona
  • Del presente al futuro
    • Ética
    • Aprendemos
    • Mundo económico
    • Transformación Digital
    • Tecnología, Ciencia y Tecnología
  • Arte y Cultura
    • Arte
    • Cine y Series
    • Libros
    • Relatos y Cuentos
    • Excelencia Literaria
    • Un poco de Historia
  • En Armonía
    • En armonía
    • Salud y Belleza
    • Moda
    • Viajar
    • Deportes
    • Cocina
  • Un mundo mejor
  • Para Escuchar
No Result
View All Result
Woman Essentia

La resistencia de la verdad de la persona

"The Power of the Press" (1928): “¡Paren las máquinas!”

Observatorio de Bioética por Observatorio de Bioética
15 julio, 2025
en Cine y Series
0
0
Home Arte y Cultura Cine y Series
Compártelo en FacebookTuitéaloComparte en LinkedInCompartir en PinterestCompartir por WhatsappEnviar por mail

The Power of the Press (1928),  una película temprana de Frank Capra olvidada incluso por el propio director, es rescatada en este ensayo como un  alegato vibrante a favor de la dignidad humana  frente al poder creciente —y a menudo opaco— de los medios de comunicación. En tiempos de algoritmos que dictan titulares y tecnologías que diluyen la verdad, esta cinta muda grita con fuerza: “¡Paren las máquinas!”. Gracia Prats-Arolas y José-Alfredo Peris-Cancio analizan el film con  mirada bioética y personalista,  mostrando cómo la resistencia a los relatos apresurados —y a la indiferencia ante el sufrimiento— sigue siendo esencial para un periodismo verdaderamente humano. Entre la nostalgia y la urgencia, esta lectura invita a repensar qué significa informar sin perder de vista el misterio de cada persona.

Una película omitida por Capra en su autobiografía

The Power of the Press (El poder de una lágrima, 1928) es una película que no aparece en la autobiografía de Capra[1]. Una  omisión difícil de explicar.  Quizás al director se le escurrió en su memoria ante la acumulación de películas que filmó en ese mismo año, 1928. Para algunos se trata de un indicio de que nos encontramos ante una  obra menor  del cineasta de origen siciliano. No nos parece justificado este planteamiento. En realidad, en The Power of the Press nos encontramos con el  filme que mejor representa los valores del propio Capra  y que caracterizan su obra, lo que nosotros conceptualizamos como su personalismo fílmico[2].

Algunos de los comentaristas de la filmografía capriana, como Joseph McBride, consideran que lo más destacable de esta película es un fragmento que tiene las trazas de un documental[3]. Se refiere a aquellos momentos en los que, tras quince minutos de metraje, asistimos a una descripción rigurosa del  proceso de producción de los periódicos,  tal y como se gestionaba en Estados Unidos durante finales de los años veinte. Otros llegan a verlo[4] tan sólo como un espejismo, ante el tono trivial que adquiere el resto de la cinta. Incluso hablan de que pudiera ser la frustración de Capra de no haber podido llevar adelante un proyecto más crítico con respecto al mundo del periodismo lo que pudo explicar que no la citara en su autobiografía.

Un relato sobre la resistencia de la verdad de la persona ante el creciente poder de la prensa

No estamos seguros de que esta sea una  interpretación adecuada.  No nos parece que sea plausible que un juicio de este tipo fuera la explicación de que no apareciese en el relato de Capra sobre su propia obra. A lo largo de esas páginas el director se expresaba con completa libertad, por lo que no vemos por qué habría tenido que abstenerse de hacer un comentario crítico hacia quienes le hubiesen impedido desarrollar adecuadamente la película.

Nos mantenemos en lo que en su día uno de nosotros pudo escribir con el maestro José Sanmartín[5], acerca de la armonía entre el relato descriptivo acerca del mundo de las editoriales de prensa y el propio relato humano que acompaña la trama. Entonces sosteníamos que las  claves  eran:

  1. “La inocencia infantil del protagonista masculino”;
  2. “La maduración de la personalidad del protagonista en el encuentro con la mujer”;
  3. “La decisiva importancia de la relación varón/mujer para comprender las exigencias de justicia ciudadana”;
  4. “La presencia de la modernidad productiva y la necesidad de dirigirla con sentido humano”;
  5. “El poder de la prensa vs. El poder de una lágrima”. Ahora, favorecidos por querer desarrollar una perspectiva bioética, intensificamos incluso esa propuesta y consideramos que nos encontramos ante “un relato sobre la resistencia de la verdad de la persona ante el creciente poder de la prensa.”

Porque, como señala acertadamente Michel Cieutat[6], The Power of the Press es la más característica de las películas del director de las filmadas en 1928. En la misma ya se encuentran los temas que acompañaran las  convicciones nucleares del director   a lo largo de su filmografía. Y lejos de frustrar la pregunta acerca de cuál es  el poder de la prensa,  lo plantea de modo muy adecuado: no reside en la fuerza de una tecnología que vaya desarrollando un incremento en la capacidad de imprimir muchos periódicos en poco tiempo. Ni tampoco en cómo puede influir sobre las elecciones y los rumbos de la política.

El poder de aproximarse al misterio que es la persona desde el análisis de las circunstancias y acontecimientos en torno suyo

El verdadero poder de la prensa para Capra encuentra una clara  analogía  con lo que señala Carola Minguet como propósito para el mejor periodismo.

“… tratar de aproximarse al misterio que es la persona desde el análisis de las circunstancias y acontecimientos en torno suyo… Normalmente, la finalidad de una noticia es contestar el qué, el cómo, el cuándo de la opinión, justificar o criticar ese qué, ese cuándo y ese cómo. Pero, ¿y si la mirada fuese otra? El lector no necesita únicamente hechos, sino claves para trascenderlos e interpretarlos.  «El periodismo morirá pronto si se conforma con permanecer ignorante»,  advirtió Chesterton”.[7]

Este enfoque personalista sobre el periodismo que delinea la Dra. Minguet creemos que coincide plenamente con la propuesta de The Power of the Press. Lo más permanente de la película no son las imágenes que recuerdan a un documental, sino las  historias  y los  acontecimientos  al servicio de los cuales se pone la película. La trama del filme no se desvía de la  auténtica reflexión  sobre la prensa. La encarna, le da cuerpo y vida, según el modo de proceder del director.

Lo vemos ya en las primeras escenas. La sala de redacción es presentada con las sucesivas mesas de redacción. Hay un  desorden manifiesto  en todas ellas, con papeles colgando por todas partes, y con periodistas tras las máquinas de escribir, cada uno caracterizado de modo singular. Capra plantea el bullicio de una humanidad receptiva a las noticias, que no se confunde con la precisión funcional y aséptica de las máquinas de edición. Quiere dejar bien claro que  es la humanidad la que lleva las riendas del periodismo.

“Día soleado, salud y felicidad para todos es lo que prometo hoy”

El protagonista,  Clem Rogers  (Douglas Fairbanks) simboliza de modo más intenso esa humanidad. Encargado de redactar las noticias del tiempo, no se limita a suministrar el dato de que “el hombre del tiempo promete para hoy un día soleado”, sino que en clave análoga a los escritos de Emerson[8], busca lo que pudo suponer un dato así para la vida de las personas de su comunidad y sigue redactando de este modo: “piensa lo que eso significa para los pájaros y las flores, piensa lo que significa para el granjero que hace feliz ese duro trabajo sobre cuyos hombros descansa la riqueza del país. Piensa en las madres y en los niños en los parques y en los campos, en los arroyos balbuceantes. Dia soleado, salud y felicidad para todos es lo que prometo hoy”.

Acto seguido, el  director de la edición  (Robert Edeson) tachará casi todo el texto y sólo dejará que se publique la primera frase, la que enuncia el mero dato de un día soleado. La  justificación  parece poco menos que  evidente:  la prensa sólo debe publicar hechos. Pero toda la trama que a continuación Capra plantea, no sólo nos parece divertida y dinámica, ya que se desarrolla a un ritmo trepidante. Implica algo más decisivo: muestra que los hechos por sí mismos nunca son suficientes… si no hay una mayor perseverancia o resistencia para interpretarlos en su verdad.

Clem es enviado a investigar el asesinato del fiscal del distrito. Allí sorprende a Jane Atwill (Jobyna Ralston) la hija del candidato alcalde, saltando por una ventana lateral de la casa. Intenta retenerla, pero no lo consigue. Y mientras la chica huye, pide a otro hombre que la persiga desde su coche, estacionado a pocos metros. Resulta ser Van (Wheeler Oakman), a la postre el verdadero asesino. Será este quien le ofrecerá a Clem el relato interpretativo de por qué la joven se comporta de tal modo: es ella quien ha cometido el delito.

Con ese dato y su interpretación, Clem consigue que su periódico, el Times, “pare las máquinas” y ponga  un titular nuevo  para la primera página: “La hija del candidato implicada en el asesinato del juez del distrito”. Haber dado con esa primicia lo sitúa por delante de los otros redactores, particularmente del periodista estrella, Bill Jones (Dell Henderson), con quien tiene una rivalidad manifiesta que da ocasión a frecuentes escenas de humor slapstick.

Imagen – IMDb

“Nosotros los periodistas debemos imprimir las noticias sin que importe a quien le hiera”

Si embargo, Clem tendrá la suficiente honradez para  reconocer lo precipitado de la noticia  que se ha difundido entre los lectores. Los hechos han podido ser de otra manera. Y lo descubre cuando Jane acude al periódico para reprochar el que ha arruinado su reputación y la carrera electoral de su padre.

En un primer momento reacciona con la profesionalidad aprendida: “Nosotros los periodistas debemos imprimir las noticias sin que importe a quien le hiera”. Pero cuando ella desesperada se derrumba y llora, Clem la cree y busca al director para cambiar la interpretación que estaban dando a los hechos por medio de una nueva portada.

La edición castellana de la película acertó en titularla  “El poder de una lágrima”,  porque aquí de nuevo se concentra la tesis personalista de Capra: el poder de la prensa está en  hacer verdadera justicia al sufrimiento humano.  Y a veces sólo el llanto es capaz de expresar hasta qué punto se está haciendo sufrir a un inocente[9].

A algunos estudiosos de Capra les parece esta una reacción bastante inverosímil. No lo es si nos damos cuenta que cuadra perfectamente con la inocencia del personaje de Clem. Si creyó a Van, con más razón puede dar autoridad a una reacción emocional como la de Jane Atwill de cuya autenticidad no duda. Quizás sea  un dato preocupante  para entonces y para ahora  que no sepamos dar crédito al llanto de las víctimas,  porque sin duda eso empeora su situación.

Muestra de esta  reacción escéptica  es la del jefe de edición, que no sólo no está dispuesto a cambiar la línea del periódico sobre la sospecha ante Jane, sino que, ante la insistencia de Clem, sin parpadear  lo despide.  Y esto supone una maduración en el ejercicio periodístico del joven: busca comprobar sus corazonadas con evidencias y desarrolla una investigación que, resumida, consigue vincular al asesino Van con el oponente a Atwill en las elecciones a la alcaldía, Robert Blake (Philo McCullough). Un personaje de político corrupto, que resulta un claro precedente de los personajes que interpretaría después Edward Arnold en Caballero sin espada (1939) y en Juan Nadie (1941). Triunfante llegará de nuevo al periódico con Van, el verdadero asesino, y Marie Weston (Mildred Harris), la testigo de los manejos de la banda de Blake, para de nuevo lanzar el grito de la rectificación: “paren las máquinas.”  La verdad pide un nuevo titular.

Queremos destacar que la razón que tiene Blake para asesinar al fiscal es que conoce su relación con una mujer de conducta dudosa, que ha tenido problemas con la justicia, llamada Marie Weston. Blake no se conforma con acabar con el empleado público, sino que tiene secuestrada a Marie para que nadie puede saber de ella. Capra dibuja en ella no una mujer fatal, sino alguien que está deseando ser tratada con respeto a su condición personal, de un modo coherente con su personalismo que destaca la dignidad de la mujer. Cuando Clem la rescata, ella colabora como  una nueva heroína,  valiente y decidida. El crimen de Blake con respecto a ella no se trata de que sea su amante. Es que mantiene una relación con ella completamente carente de un respeto integral a su condición de persona femenina. No es, ni mucho menos, un elemento trivial de la trama.

Cuanto mayor sea el desarrollo tecnológico, mayor tendrá que ser recíprocamente el cuidado de las personas

The Power of the Press, con esta doble descripción del mundo de la prensa, se sitúa muy cerca de Submarine (1928), que ya analizamos en una contribución anterior[10]. Forma parte de  un enjuiciamiento de la tecnología, tan necesario al comienzo del siglo XX y en la actualidad.  Las coordenadas de la reflexión resultan muy elocuentes: cuanto mayor sea el desarrollo tecnológico, mayor tendrá que ser recíprocamente el cuidado de las personas. La subordinación de la dignidad de las personas a los avances de la técnica sin el suficiente discernimiento será ocasión para ejercer de modo crítico un ejercicio de resistencia a favor de la verdad de la persona, de su dignidad y de su misterio.

Josep Maria Esquirol  persuade de que el mayor efecto de la tiranía de lo tecnológico sobre las personas es que produce disgregación, como ya señalara Max Picard[11] a raíz del advenimiento del nazismo y su impacto sobre la cultura occidental. La aparente sencillez del cine de Capra en The Power of the Press es que no deja que la tecnología informativa engulla la experiencia de cercanía entre las personas.

El prójimo, la casa, la cotidianidad, la cura, son elementos de una  filosofía de la proximidad  que ha reconocido la experiencia del nihilismo y de la intemperie como fundadoras. Estos elementos de la proximidad se dejan integrar en el sentido de la resistencia. La gente sencilla lo ha sabido siempre:  vale la pena resistir.  La reflexión filosófica llegar tarde —como siempre—, pero llega. Lo que la mueve hace que, sin embargo, no pueda detenerse satisfecha. Inevitablemente se interroga por el diferido sentido de la resistencia. Entrevé que la resistencia tiene todavía más sentido del que parece; entrevé, en la resistencia, una extraña confianza y, entonces, reconoce que ella misma —la reflexión filosófica— siempre ha formado parte de esta resistencia y descubre que la interrogación es también plegaria.[12]

Conclusión: nuestra falta de conciencia quién y cómo nos gobierna constituye parte de nuestra difícil situación

Alasdair MacIntyre (1929-2025).

La  nostalgia  que con frecuencia provoca el cine de Capra es que en él los protagonistas están bien definidos. En The Power of The Press, Clem confía en Jane Atwill, y logra desenmascarar al mafioso Rober Blake y sus secuaces.  Es un mundo con proximidad —con prójimos—.  En cambio en nuestros días los pretendidos avances tecnológicos que se nos proponen se envuelven por un  manto de falta de trasparencia y de ambigüedad   en el que intuimos en que lo mejor y lo peor vienen amalgamados. Lo han detectado reputados pensadores de nuestros días que han puesto su atención en la  Inteligencia Artificial,  advirtiéndonos acerca de si estamos ante ética o ideología[13].

Conviene terminar esta contribución con una alusión al filósofo recientemente fallecido,  Alasdair MacIntyre,  que ya hace unas décadas advirtió de los riesgos de seguir apostando por un progreso sin discernimiento ético. Ante él, habría que pedir como Clem, que “paren las máquinas”, en espera de que pueda venir un progreso resistente y unido a la verdad, mejor que seguir dejándose llevar por lo que se impone desde los difusos manejos del poder.

«…lo que importa ahora es la construcción de formas locales de comunidad, dentro de las cuales la civilidad, la vida moral y la vida intelectual puedan sostenerse a través de las nuevas edades oscuras que caen ya sobre nosotros. Y si la tradición de las virtudes fue capaz de sobrevivir a los horrores de las edades oscuras pasadas, no estamos enteramente faltos de esperanza. Sin embargo, en nuestra época los bárbaros no esperan al otro lado de las fronteras, sino que llevan gobernándonos hace algún tiempo. Y nuestra falta de conciencia de ello constituye parte de nuestra difícil situación. No estamos esperando a Godot, sino a otro, sin duda muy diferente, a San Benito[14].»


Ficha técnica:

Título original: «The Power of the Press»  (“El poder de una lágrima”).

Año: 1928.

Duración: 1h. 04 m.

País: Estados Unidos

Dirección: Frank Capra


Gracia Prats-Arolas

Profesora e investigadora en Filosofía y Cine

Universidad Católica de Valencia

 

Jose Alfredo Peris-Cancio

Profesor e investigador en Filosofía y Cine

Miembro del Observatorio de Bioética

Universidad Católica de Valencia


[1] Capra, F. Frank Capra. El nombre delante del título. Madrid: T&B Editores, 2007.

[2] Actualmente es perfectamente accesible al público, por ejemplo, en estas página de internet: https://en.wikisource.org/wiki/The_Power_of_the_Press_(film); https://archive.org/details/the-power-of-the-press_1928;  https://www.youtube.com/watch?v=Ga3sGnZBMVY Durante años se pensó que estaba perdida y hoy se puede ver en perfectas condiciones salvo algún pequeño salto hacia el final de la cinta.

[3] McBride, J. Frank Capra: The Catastrophe of Success, New York. New York: Simon &Schuster Inc., 2000, p. 201.

[4] Así, Iglesias Gamboa, Jaime. «El poder de una lágrima.» En El universo de Frank Capra, de Ramón y otros Alfonso, 42-45. Madrid: Notorios Ediciones, 2022. p. 45

[5] Sanmartín Esplugues, J., y J-A. Peris-Cancio. Cuadernos de Filosofía y Cine 02. Los principios personalistas en la filmografía de Frank Capra. Valencia: Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, 2017b, pp. 54-58.

[6] Cieutat, M. Frank Capra. Barcelona: Cinema Club Collection, 1990, pp. 125-126.

[7] Minguet Civera, C. (2025). ¿Y si la mirada fuera otra? Tribunas periodísticas para trascender la actualidad. Valencia: Tiran lo Blanch. p. 9.

[8] Pensamos, por ejemplo, en Emerson, R. (2010c. La confianza en uno mismo. En R. Emerson, Obra ensayística (págs. 175-214). Valencia: Artemisa Ediciones; (2015). Ensayo sobre la naturaleza. Tenerife: Baile del Sol.

[9] Véase, por ejemplo, Chalier, C. (2007). Tratado de las lágrimas. Salamanca: Sígueme.

[10] La alianza entre amistad, reconocimiento del otro y tecnología en «Submarine» (1928), https://www.observatoriobioetica.org/2025/05/la-alianza-entre-amistad-reconocimiento-del-otro-y-tecnologia-en-submarine-1928/10004059

[11] Picard, M. (1947). Hitler In Our Selves. (H. Hauser, Trad.) Hinsdale, Illinois: Henry Regnery Company.

[12] Esquirol, J. M. (2019). La resistencia íntima. Ensayo de una filosofía de la proximidad. Barcelona: Acantilado, p. 178.

[13] Cortina, A. (2021). Ética cosmopolita: Una apuesta por la cordura en tiempos de pandemia. Paidós: Barcelona.

[14] MacIntyre, A. (1987). Tras la virtud. Barcelona: Crítica, pág. 322.


Observatorio de Bioética

¿Te gustaría recibir notificaciones sobre este artículo de nuestra revista?

Eliminar suscripción
Artículo anterior

El Paraíso y el suicidio: una reflexión necesaria

Artículo siguiente

El trato personal profesional nunca se podrá sustituir

Observatorio de Bioética

Observatorio de Bioética

Observatorio de Bioética. Instituto Ciencias de la Vida Universidad Católica de Valencia

Relacionados Entradas

Maternidad precoz, fragilidad y defensa de la vida en ‘Recién nacidas’
Cine y Series

Maternidad precoz y dignidad humana

Los cineastas, Jean-Pierre y Luc Dardenne, filman cómo la vida se abre paso, incluso en condiciones de extrema dificultad. Su...

por Observatorio de Bioética
13 noviembre, 2025
44
El amor triunfa sobre la muerte en Leisen, Bergman y Wenders
Cine y Series

El amor vence a la muerte en el cine

Lo que muestran muchas de las grandes películas de la historia del cine es la victoria del amor sobre la...

por Observatorio de Bioética
23 julio, 2025
103
Cine y Series

Sonido de esperanza

Hay veces que la realidad supera a la ficción porque en el mundo real, el hombre puede ser lo mejor...

por Pilar Castañon
12 junio, 2025
103
Artículo siguiente
El trato personal profesional nunca se podrá sustituir

El trato personal profesional nunca se podrá sustituir

¿Qué te pareció este artículo? Deja tu opinión:

Suscríbete a nuestra Newsletter

Facebook Twitter LinkedIn Pinterest Instagram YouTube RSS

Woman Essentia

  • Quiénes somos
  • Contacto
  • Colabora con nosotros
  • Publicidad
  • Politica de Privacidad
  • Política de Cookies

Blogs Essentia

  • Tu look habla
  • El blog de Miguel Aranguren
  • Mis ideas cotidianas
  • Empezando desde SEO
  • El blog de Lourdes Ojeda

¿Sobre qué quieres leer?

  • Actualidad
  • Aprendemos
  • Arte
  • Arte y Cultura
  • Cine y Series
  • Cocina
  • Del presente al futuro
  • Deportes
  • En Armonía
  • Encuestas
  • Escuchando
  • Ética
  • Excelencia Literaria
  • Familia y Educación
  • Hicieron Historia
  • Jóvenes
  • Libros
  • Moda
  • Mundo económico
  • Naturaleza, Ciencia y Tecnología
  • Opinamos
  • Personas
  • Protagonistas
  • Punto de vista
  • Relatos y Cuentos
  • Salud y Belleza
  • Trabajando en Primera Persona
  • Transformación Digital
  • Un mundo mejor
  • Un poco de Historia
  • Viajar
  • Woman Essentia

Contenidos

  • Personas
  • Del presente al futuro
  • Arte y Cultura
  • Salud y Belleza
  • Solidarias

Newsletter

© 2019 WomanEssentia

No Result
View All Result
  • PUNTO DE VISTA
    • Woman Essentia
    • Opinamos
    • Actualidad
    • Encuestas
  • PERSONAS
    • Protagonistas
    • Familia y Educación
    • Hicieron Historia
    • Jóvenes
    • Trabajando en Primera Persona
  • DEL PRESENTE AL FUTURO
    • Ética
    • Aprendemos
    • Mundo económico
    • Transformación Digital
    • Naturaleza, Ciencia y Tecnología
  • ARTE Y CULTURA
    • Arte
    • Cine y Series
    • Libros
    • Relatos y Cuentos
    • Excelencia Literaria
    • Un poco de Historia
  • EN ARMONÍA
    • En Armonía
    • Salud y Belleza
    • Moda
    • Viajar
    • Deportes
    • Cocina
  • UN MUNDO MEJOR
  • PARA ESCUCHAR

© 2019 WomanEssentia

Welcome Back!

Sign In with Facebook
OR

Login to your account below

¿Has olvidado la contraseña?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
Suscribete

Ediciones Essentia SL gestiona esta página web y utiliza cookies y tecnologías similares (en adelante "Cookies"). Algunas Cookies son necesarias para hacer accesible esta página. Otras Cookies nos permiten analizar y medir las audiencias y el tráfico de la página web. Las Cookies también son utilizadas para mostrar publicidad que es más relevante para sus intereses ("Cookies Publicitarias basadas en intereses"), tanto por nosotros como por anunciantes y otros socios. Puede pulsar en el enlace "Panel de Cookies" más abajo para revisar el tipo de Cookies que usamos tanto nosotros como terceros que pueden instalar Cookies publicitarias basadas en intereses en esta página. Puede ajustar sus preferencias de Cookies en cualquier momento utilizando el Panel de Cookies. Para continuar en la página web sin Cookies Publicitarias basadas en intereses, pulse en el botón "X" en la esquina superior de este mensaje. Para aceptar el uso de Cookies Publicitarias basadas en intereses en esta página web pulse "Acepto" más abajo. Política de Cookies.