«Es un escándalo que todavía haya hambre y malnutrición en el mundo. Esto nunca puede ser considerado un hecho normal al que hay que acostumbrarse, como si formara parte del sistema (Papa Francisco).»
El próximo domingo 14 de febrero, se celebra en toda España La jornada Nacional de Manos Unidas. Además estos días a a tener lugar varios eventos para celebrar el lanzamiento de su próxima campaña para el trienio 2016-2018 contra el hambre en el mundo, con el nombre más apropiado que puede haber: ¡Plántale cara al Hambre: Siembra!
No creo que nadie desconozca la labor de esta organización que durante los más de 50 años de historia, es el resultado del esfuerzo de miles de personas del Norte y del Sur hermanadas por un fin común: hacer desaparecer las fronteras del hambre en el mundo.
Hemos crecido con las huchas de donativos para Manos Unidas, pero hay veces que hace falta recordar la trabajo en silencio y día a día de miles de personas que ayudan para que otros, menos afortunados simplemente por nacer en un punto determinado del planeta, puedan hacer algo tan necesario como cotidiano: comer.
Y como el hambre sigue sin desaparecer, el objetivo de esta nueva campaña no es otro que seguir trabajando para intentar que este sea algún día un mal recuerdo y reforzar el derecho a la alimentación de las personas más pobres y vulnerables del planeta. Durante estos tres años van a centrar sus esfuerzos no sólo en quienes padecen hambre sino en sus causas. Intentando dar una respuesta eficaz a las causas y problemas que provocan el hambre desde una triple perspectiva:
- El mal uso de los recursos alimentarios y energéticos.
- Un sistema económico internacional que prima el beneficio y excluye a los débiles.
- Unos estilos de vida y consumo que aumentan la vulnerabilidad y la exclusión.
Para Manos Unidas, solucionar el problema del hambre pasa por acompañar a los más pobres y reforzar además el derecho a la alimentación de los pequeños productores, y esto se intentará hacer contribuyendo al cambio hacia unos sistemas alimentarios más justos y educando para una vida solidaria y sostenible.
El 87,1% de sus ingresos proviene personas de buena voluntad, es decir de fuentes privadas.
Luchar contra el hambre, la deficiente nutrición, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y la falta de instrucción;y trabajar para erradicar las causas estructurales que las producen: la injusticia, el desigual reparto de los bienes y las oportunidades entre las personas y los pueblos, la ignorancia, los prejuicios, la insolidaridad, la indiferencia y la crisis de valores humanos y cristianos (Estatutos, Art. 5º).
La visión de Manso Unidas, cuyo fundamento es el Evangelio y la Doctrina social de la Iglesia, es que cada persona, hombre y mujer, en virtud de su dignidad e igualdad fundamental, sea capaz de ser, por sí mismo, agente responsable de su mejora material, de su progreso moral y de su desarrollo espiritual, y goce de una vida digna.
Su forma de actuar, de afrontar los problemas y tomar decisiones, así como la gestión de sus recursos, viene definida por los siguientes valores:
- La dignidad de la persona, eje y fundamento de todo proyecto social, económico, político y cultural.
- El destino universal de los bienes, orientados a garantizar condiciones de vida digna para todos.
- El bien común, que se considera alcanzado cuando los derechos humanos son garantizados, respetados y promovidos.
- La Solidaridad, como determinación firme de trabajar por la justicia, de manera organizada y perseverante, por la vida digna de las personas más empobrecidas de la tierra, en África, Asia y América.
- La subsidiariedad, no imponiendo nuestro modo de ver y hacer las cosas, sino respondiendo a demandas de las mujeres y hombres de los pueblos del Sur y compartiendo con ellos la responsabilidad de su propio desarrollo.
Apoyándose en los siguientes valores instrumentales:
- El voluntariado como cultura del servicio y la gratuidad, como alternativa a la competitividad y el economicismo, en orden a la transformación más justa y solidaria de la sociedad. El voluntario asume las responsabilidades de los órganos de gobierno, dirección y gestión.
- La austeridad en los gastos y en el consumo, orientada al compartir y al desarrollo de estilos de vida sostenible, respetuosos con el medio ambiente.
- La cultura de la paz, construida sobre el diálogo, la reconciliación, la amistad y el respeto por la vida, no colaborando en ningún caso con acciones bélicas, partidistas o que impliquen violencia al ser humano o a la naturaleza.
- La cooperación y la coordinación con otras organizaciones del Sur para atender las solicitudes de todas las personas en situación de exclusión, sin distinción de sexo, raza, país o religión.
- La independencia de actuación en la elección de campañas de sensibilización y en el apoyo a proyectos de desarrollo.
- La calidad y la profesionalidad en todas sus actividades.
- La transparencia en la captación, gestión y administración de los recursos, en orden a una mayor independencia económica.
El proceso de definición de la misión, la visión y los valores se corresponde con la cultura de la participación, la transparencia y la corresponsabilidad practicada en todos los ámbitos de la Organización, en las 70 Delegaciones en España y en los Servicios Centrales.
Manos Unidas centra todo su trabajo en dos tipos de actividades complementarias:
* Sensibilización de la población española, para que conozca y sea consciente de la realidad de los países en vías de desarrollo, con el objetivo de aumentar la conciencia y el compromiso de las personas para lograr un mundo más justo y más humano.La educación para el desarrollo pretende influir en los dos grandes focos donde residen las causas de la injusticia: nuestros comportamientos individuales basados en valores y actitudes contrarias a la solidaridad y el comportamiento de las instituciones que conforman las estructuras injustas que generan pobreza y exclusión.
* Apoyo y financiación de proyectos en África, América, Asia y Oceanía, para colaborar con el desarrollo de los pueblos del Sur. Financiando proyectos de desarrollo agrícola, sanitario, educativo, social y de promoción de la mujer, con el objetivo de ayudar al desarrollo integral de las personas en los países del Tercer Mundo. Además, atiende a poblaciones en situación de emergencia y de ayuda humanitaria en catástrofes y en otras circunstancias que así lo requieran.
Para Manos Unidas, el desarrollo es un proceso que debe llevar a transformaciones y cambios sociales tanto en el Norte como en el Sur, de forma que se alcancen condiciones de vida digna para todas las personas. Los proyectos nacen de las necesidades que siente la población de los países más empobrecidos, y son una herramienta para favorecer el desarrollo de los pueblos, su educación, alimentación, atención sanitaria, etc. En definitiva, contribuyen a la erradicación de la pobreza.
Merece la pena el apoyar este proyecto.¿Quién se puede negar?



