fbpx
No Result
View All Result
Newsletter
Woman Essentia
  • Punto de Vista
    • Woman Essentia
    • Opinamos
    • Actualidad
    • Encuestas
  • Personas
    • Protagonistas
    • Familia y Educación
    • Hicieron Historia
    • Jóvenes
    • Trabajando en Primera Persona
  • Del presente al futuro
    • Ética
    • Aprendemos
    • Mundo económico
    • Transformación Digital
    • Tecnología, Ciencia y Tecnología
  • Arte y Cultura
    • Arte
    • Cine y Series
    • Libros
    • Relatos y Cuentos
    • Excelencia Literaria
    • Un poco de Historia
  • En Armonía
    • En armonía
    • Salud y Belleza
    • Moda
    • Viajar
    • Deportes
    • Cocina
  • Un mundo mejor
  • Para Escuchar
  • Punto de Vista
    • Woman Essentia
    • Opinamos
    • Actualidad
    • Encuestas
  • Personas
    • Protagonistas
    • Familia y Educación
    • Hicieron Historia
    • Jóvenes
    • Trabajando en Primera Persona
  • Del presente al futuro
    • Ética
    • Aprendemos
    • Mundo económico
    • Transformación Digital
    • Tecnología, Ciencia y Tecnología
  • Arte y Cultura
    • Arte
    • Cine y Series
    • Libros
    • Relatos y Cuentos
    • Excelencia Literaria
    • Un poco de Historia
  • En Armonía
    • En armonía
    • Salud y Belleza
    • Moda
    • Viajar
    • Deportes
    • Cocina
  • Un mundo mejor
  • Para Escuchar
No Result
View All Result
Woman Essentia

La fotografía

www.miguel aranguren.com

Miguel Aranguren por Miguel Aranguren
13 febrero, 2022
en Opinamos
0
0
Home Punto de vista Opinamos
Compártelo en FacebookTuitéaloComparte en LinkedInCompartir en PinterestCompartir por WhatsappEnviar por mail

Pocas veces he escrito un artículo a partir de una fotografía. Me pueden las ideas, que se agolpan en mi cabeza y pasan a los dedos, que nerviosos teclean a una velocidad que va a la par de mis pensamientos, impidiéndome centrar el discurso en una imagen congelada sobre papel Kodak. Pero voy a hacer una excepción. La culpable –¡bendita culpable!– es mi hija Mayi, que disfruta repasando los álbumes que narran su vida desde que la saludamos por primera vez. Cuando aún era soltero, también me embelesaban aquellos carpetones en los que estaba registrado el pasado familiar. Sin embargo, si ahora me siento a observar nuestras colecciones de fotos me vence la melancolía ante la fugacidad del tiempo. Y no porque no quiera que este pase (estúpida pretensión), sino por el capricho de que mis hijos sigan siendo niños.

Hablaba de Mayi, que a sus diecisiete se sienta en el salón, ensimismada ante las cartulinas en las que están pegadas esas instantáneas. Hace unas noches la escuché reírse. Iba nombrando a los dos mayores y se le llenaba la boca de carcajadas. Después habló de sí misma y volvió a dejarse llevar por la risa. Por último, mencionó a nuestra perra, Pipa, que de tan fea decidimos coronarla reina de la belleza.

Empujado por la curiosidad, me acerqué y ella, al verme, señaló una fotografía.

–¿Has visto cómo éramos, papá?

¡Qué felices fuimos! La cama era una barca que navegaba por el océano de los sueños.

Me senté a su lado. Ahí estamos todos (salvo mi mujer, responsable del disparo, y Popi, nuestra hija pequeña –en esta familia nadie conserva su nombre de pila–, que aún no había nacido). En la foto disfrutábamos de uno de los mejores momentos de la jornada: los minutos previos al toque de retreta. Los niños olían a jabón y agua de colonia. A veces a la leche con cereales y su piel se confundía con el tacto del pijama de tergal y de algodón. Puede que el mayor tuviese restos de plastilina de colores bajo las uñas, y que el segundo se hubiera olvidado de cepillarse los dientes. Puede que Mayi estuviera pasada de hora y el cansancio la enfurruñara más de la cuenta ante la insistencia de mis besos. Pipa, a su aire, se había buscado un hueco entre mis mantas, pues la maleduqué para convertirla en un juguete más de aquella chiquillería.

¡Qué felices fuimos! La cama era una barca que navegaba por el océano de los sueños. Quizás yo había terminado de contarles el cuento –cuántas veces el mismo cuento, sencillo, sabroso, en el que los personajes cobraban sus nombres–. Quizás habíamos reservado unos momentos de más para que los mayores –¡los mayores!…– disfrutaran del privilegio de de pasar las páginas de esos libritos adornados con preciosas ilustraciones, en los que los animales de la jungla hacían una excursión a la playa.

Y qué felices somos ahora que ya se ha alejado esa Arcadia, la misma en la que reside en mi infancia, aunque por entonces renuncié al imperio de mi primera edad para clavar el estandarte en el paraíso de mis hijos, que han crecido y dejaron atrás su niñez. Que nos siguen regalando momentos preciosos.

Me viene a la memoria un viejo sacerdote que conocí en las faldas de la cordillera andina, pocos meses antes de mi boda. Aquel hombre llevaba muchos lustros en Perú, lejos de su pueblecito segoviano natal. Había gastado las fuerzas en el servicio a las humildes familias que poblaban la vega de un río, que como tierra copiosa habían llenado de hijos aquel universo ignorado. Un tropel de niños colmaba la escuela, la iglesia, las calles de la aldea, los caminos que conducían a las chacras. Eran cascabeles entre el viento polvoriento que bajaba por los barrancos. <<Míralos>>, me pidió. <<Son la riqueza de Dios>>.

Le pedí confesión, vieja y buena costumbre que aprendí de mis padres. Antes de la absolución, me miró a los ojos y suspiró. <<No le tengáis miedo a la vida>>, me dijo, refiriéndose a la aventura que mi novia y yo estábamos a punto de refrendar en el altar. <<No tengáis miedo a regalar la vida>>, insistió. <<No tengáis miedo a los hijos que Dios quiera confiaros. ¡Son su regalo!>>. Años después una misionera santa que vino de India, le profetizó a mi esposa que nuestros cuatro hijos estarían representados en las piedras preciosas con la que la coronarán en el Cielo.

Contemplo la fotografía y me llega la música de sus risas, de sus voces atipladas. Sus ojos estaban sedientos por conocer de parte a parte este misterio con el que viene envuelto el regalo de Dios, un papel en el que cada cual debe escribir su historia. Y afirmo, una vez más, que no puedo sentirme más dichoso.

¿Te gustaría recibir notificaciones sobre este artículo de nuestra revista?

Eliminar suscripción
Artículo anterior

Al rescate

Artículo siguiente

Declaración incondicional de rendición ante San Valentín

Miguel Aranguren

Miguel Aranguren

Miguel Aranguren (1970), es uno de los novelistas contemporáneos que ha publicado a más temprana edad (su primer libro apareció en la editorial Espasa cuando acababa de cumplir 19 años) y uno de los articulistas más incipientes del periodismo español, firmando su primer artículo en El Mundo a los veintitrés.

Relacionados Entradas

Opinamos

El tema es el prejuicio

La idea de que solo los argumentos “no religiosos” son racionales no es algo evidente, sino una toma de posición...

por Miguel Pastorino
15 abril, 2026
33
Opinamos

La simbiosis del talento femenino y masculino, necesaria para el desarrollo social

En la actualidad se han logrado importantes avances en la defensa de la dignidad y los derechos de las mujeres....

por Tomasa Calvo
20 marzo, 2026
47
Opinamos

Compasión selectiva: la gran contradicción de nuestra sociedad

La dignidad humana se hace visible precisamente en la vulnerabilidad, cuando el ser humano necesita de otros para seguir adelante....

por Ana del Pino
11 febrero, 2026
62
Artículo siguiente
San Valentín

Declaración incondicional de rendición ante San Valentín

¿Qué te pareció este artículo? Deja tu opinión:

Suscríbete a nuestra Newsletter

Facebook Twitter LinkedIn Pinterest Instagram YouTube RSS

Woman Essentia

  • Quiénes somos
  • Contacto
  • Colabora con nosotros
  • Publicidad
  • Politica de Privacidad
  • Política de Cookies

Blogs Essentia

  • Tu look habla
  • El blog de Miguel Aranguren
  • Mis ideas cotidianas
  • Empezando desde SEO
  • El blog de Lourdes Ojeda

¿Sobre qué quieres leer?

  • Actualidad
  • Aprendemos
  • Arte
  • Arte y Cultura
  • Cine y Series
  • Cocina
  • Del presente al futuro
  • Deportes
  • En Armonía
  • Encuestas
  • Escuchando
  • Ética
  • Excelencia Literaria
  • Familia y Educación
  • Hicieron Historia
  • Jóvenes
  • Libros
  • Moda
  • Mundo económico
  • Naturaleza, Ciencia y Tecnología
  • Opinamos
  • Personas
  • Protagonistas
  • Punto de vista
  • Relatos y Cuentos
  • Salud y Belleza
  • Trabajando en Primera Persona
  • Transformación Digital
  • Un mundo mejor
  • Un poco de Historia
  • Viajar
  • Woman Essentia

Contenidos

  • Personas
  • Del presente al futuro
  • Arte y Cultura
  • Salud y Belleza
  • Solidarias

Newsletter

© 2019 WomanEssentia

No Result
View All Result
  • PUNTO DE VISTA
    • Woman Essentia
    • Opinamos
    • Actualidad
    • Encuestas
  • PERSONAS
    • Protagonistas
    • Familia y Educación
    • Hicieron Historia
    • Jóvenes
    • Trabajando en Primera Persona
  • DEL PRESENTE AL FUTURO
    • Ética
    • Aprendemos
    • Mundo económico
    • Transformación Digital
    • Naturaleza, Ciencia y Tecnología
  • ARTE Y CULTURA
    • Arte
    • Cine y Series
    • Libros
    • Relatos y Cuentos
    • Excelencia Literaria
    • Un poco de Historia
  • EN ARMONÍA
    • En Armonía
    • Salud y Belleza
    • Moda
    • Viajar
    • Deportes
    • Cocina
  • UN MUNDO MEJOR
  • PARA ESCUCHAR

© 2019 WomanEssentia

Welcome Back!

Sign In with Facebook
OR

Login to your account below

¿Has olvidado la contraseña?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
Suscribete

Ediciones Essentia SL gestiona esta página web y utiliza cookies y tecnologías similares (en adelante "Cookies"). Algunas Cookies son necesarias para hacer accesible esta página. Otras Cookies nos permiten analizar y medir las audiencias y el tráfico de la página web. Las Cookies también son utilizadas para mostrar publicidad que es más relevante para sus intereses ("Cookies Publicitarias basadas en intereses"), tanto por nosotros como por anunciantes y otros socios. Puede pulsar en el enlace "Panel de Cookies" más abajo para revisar el tipo de Cookies que usamos tanto nosotros como terceros que pueden instalar Cookies publicitarias basadas en intereses en esta página. Puede ajustar sus preferencias de Cookies en cualquier momento utilizando el Panel de Cookies. Para continuar en la página web sin Cookies Publicitarias basadas en intereses, pulse en el botón "X" en la esquina superior de este mensaje. Para aceptar el uso de Cookies Publicitarias basadas en intereses en esta página web pulse "Acepto" más abajo. Política de Cookies.