El Efecto Flynn es un fenómeno que se ha analizado a lo largo de varias décadas, observando que el nivel del CI (Coeficiente de Inteligencia) ha aumentado desde principios del año 1930.

Sin embargo, un estudio realizado por la Universidad de Northwestern muestra que ese efecto se ha detenido. Incluso se habla que la tendencia se ha revertido, en concreto en el intervalo desde el 2006 hasta el año 2018. Esta carencia ha recaído sobre la lógica, el vocabulario, resolución de problemas visuales, analogías y en habilidades computacionales y matemáticas. En varios aspectos esenciales que aplica en lo cotidiano.
Lo cual, ha generado cierta controversia tanto en el aspecto interpretativo del concepto de la inteligencia como los motivos que podrían causar este debilitamiento intelectual en la población global.
Tal vez, resulte ser un tabú, pudiendo herir sensibilidades, si se analizaran las verdaderas causas de esta caída en pleno siglo del conocimiento y la tecnología, por lo cual no hay estudio al respecto. En caso contrario, si se analizaron los posibles motivos que nos llevaron a un aumento significativo del CI durante el siglo XX:
- Mejoras en la nutrición: el tener un mejor acceso alimenticio ha podido generar un mejor desarrollo cognitivo.
- Cambios en la educación: es cierto, que durante el siglo pasado se han realizado unos avances en el sistema educativo, que en algunas zonas han sido una revolución significativa.
- Mayor exposición a la información: las personas estamos más expuestas a la información, la cual es más accesible, cercana y gratuita.
- Cambios en las estructuras familiares: la constricción familiar ayuda a un mejor cuidado de los progenitores, sirviendo de superiores recursos repercutiendo de forma efectiva en la educación.
- Entrenamiento en habilidades analíticas: una de las consecuencias de la sociedad actual es que se requiere de personas, profesionales más analíticos aumentado sus habilidades de razonamiento abstracto y lógico.
Estos factores podrían haber influido en el aumento del CI durante el siglo pasado. Tal vez, tengamos las respuestas de porqué a partir del 2006 se ha revertido esa tendencia alcista. Podría ocurrir que algunos de los motivos que hacen que haya un crecimiento del CI, puedan ser también motivos de su contrario, causado por un cambio de las circunstancias.
Se puede analizar que ha ocurrido a partir del presente siglo:
- La democratización de las opiniones. Nos ha presentado la posibilidad de expresar libremente opiniones. No importa el fundamento, la base que lo sostenga, la coherencia, el razonamiento, todo está permitido. La opinión ha encontrado un valor intrínseco hasta ahora relegado a un chisme. El derecho inherente a mostrar una opinión ha dejado de avergonzarnos y ha invadido todos los terrenos de la veracidad.
- Carencia de esfuerzo. Podemos obtener objetos materiales, incluso emociones a golpe de clic. Sin desplazarnos, sin prácticamente esfuerzo. La sensación de lo fácil e inmediato. Me lo sirven en casa. No nos percatamos del proceso, la logística y el desarrollo que hay detrás cuando presionamos el teclado de nuestro ordenador y transmitimos una orden para adquirir cualquier cosa. El problema es que tener todo hecho, provoca una inanición del esfuerzo.
- La inmediatez. El desarrollo de un producto no importa. El proceso ha perdido valor. Tiene que estar disponible prácticamente de inmediato. El ahora, ha cobrado cierto protagonismo a expensas de la calidad, incluso de la inteligencia.
- El valor de las cosas. Los motivos anteriores, entrelazados se complementan en la pérdida del valor de las cosas. Los procesos no nos importan, el tiempo necesario para que las cosas se puedan realizar ha dejado de tener valor. Las cosas, lo físico, los deseos e incluso las emociones han dejado de tener valor. La espera, el desarrollo hacía que fuera directamente valorado. La sensación de usar y tirar.
Hay una relación entre la inteligencia, el conocimiento y los factores anteriormente descritos. Porque en gran medida nos estamos relajando, hemos dejado de forzar nuestro intelecto. Porque no está valorado y tampoco nos interesa. Lo sencillo es dejarnos llevar por las circunstancias. Sin esfuerzo, sin capacidad de reacción. Si el esfuerzo está infravalorado no nos motiva a ejercitarlo. Y mucho menos buscar soluciones. Es decir, nuestra capacidad de análisis, la respuesta y la capacidad resolutiva se está mermando.
El palo
Hace más de dos mil doscientos años, la mayor parte de la población carecía de conocimientos y ni mucho menos de información, considerados analfabetos sin posibilidad de acceder a un manuscrito, sustancialmente porque no se entendía. El conocimiento estaba vetado para un grupo muy reducido de eruditos, sabios, entre otras cosas porque aún quedaba más de un milenio para fabricar la imprenta. No obstante, ese minúsculo número de sabios eran capaces de mover el conocimiento de la humanidad, demostrando que no es necesario grandes artilugios tecnológicos para materializar la inteligencia, el razonamiento y la lógica.
El director de la impresionante biblioteca de Alejandría leyó en un libro que, al sur, a unos 3.750 estadios (750 kilómetros), en la ciudad de Siena (la actual Asuán) se producía un efecto curioso. En un momento y día concreto la luz solar alcanzaba el fondo de los pozos permitiendo ver su interior. Explicado de otra forma, ningún objeto generaba sombra. Mientras que, a esa misma hora el resto del año siempre se producía sombra.
Eratóstenes fiel a su curiosidad matemática, curtido como astrónomo y geógrafo quiso emular en Alejandría al mediodía el 21 de junio, durante el solsticio, correspondiente al día señalado como sin sombras. Armado con un sofisticado artilugio, como un palo, con la armadura de la paciencia esperó hasta esa fecha y hora concreta. Curiosamente, con sorpresa, pudo comprobar que ese efecto no se producía. No tuvo que ser sencillo encontrar la causa de la disparidad, e incluso que se pudiera tratar de un error de percepción transmitido por el escriba. Pero posiblemente el peso de aquello que estaba escrito aún tenía una relevancia especial por lo que no cabía ninguna duda de su veracidad. Además, que sería relativamente sencillo comprobarlo, tan sólo tendría que esperar un año más y desplazarse hasta la antigua Siena. De nuevo paciencia, perseverancia e inteligencia.

Para el resto, este hecho, igual que cualquier otro, no supondría mayor trascendencia continuando con su rutinaria cotidianidad. Se hubiera convertido en una anécdota utilizada como mofa con los amigos. Pero, la historia está descrita por aquellos que han hecho o pensado algo diferente. Así que, Eratóstenes, en cambio, no pudo dejar en el olvido ese hecho, sin buscar la causa.
Hay que situarse en el contexto histórico de la época. La idea que se transmitía por los sacerdotes y entendidos es que la Tierra era plana, inmóvil y situada en el centro del Universo. Ya habían surgido algunas voces controvertidas poniendo en duda esas conjeturas, sobre todo por la incapacidad de poder describir el movimiento de los planetas transitando por la bóveda celeste. Así que se trataba de luchar contra el status quo filosófico y creacionista. Tampoco se tenían unos conocimientos matemáticos avanzados porque simplemente aún no se habían descubierto.

Apoyándose de sus lecturas sobre esa tendencia que renacía y de los conocimientos de trigonometría le permitieron utilizar un alto nivel tecnológico como un palo, para poder determinar el fundamento de aquella discrepancia geográfica. Encontró dos aspectos esenciales:
- La única posibilidad para poder entender por qué a la misma hora el mismo día en Siena no hubiera sombra, mientras que en Alejandría todos los objetos, incluso un palo, proyectan sombra es que la Tierra es una esfera. Así se explicaría porque los rayos luminosos provenientes del Sol que llegan en paralelo a nuestro planeta, mientras que en la primera ciudad inciden perpendicularmente, en la otra llegan con un cierto ángulo sobre la vertical. Me imagino que fue fácil llegar a esta hipótesis. Posiblemente se planteó varias posibilidades que fracasaron en el intento de explicar la ausencia de las sombras.
- Por otra parte, atendiendo a la semejanza de los ángulos, podríamos saber con respecto al centro de la Tierra qué ángulo hay entre las dos ciudades. Practicando una proporción directa entre ese ángulo, la distancia entre las dos ciudades y los 360º que hay en un giro completo de la circunferencia pudo determinar la longitud de la Tierra aproximadamente 40.075 km. Se acercó de forma extraordinaria al valor actual que conocemos.

Como muchos de los avances que ha desarrollado nuestra especie ha tropezado con el antagonismo social o con la ignorancia predominante. Para Eratóstenes no fue diferente y menos en una época donde el conocimiento y la información era mucho más inalcanzable para la gran mayoría de la población. Tal vez, la ignorancia no fuera mayor, porque en la actualidad aparentemente, tenemos más información y formación. Sin embargo, eso no significa que seamos menos ignorantes. No cabe duda de que en aquella época, en cualquier caso, eran muchos más creativos.
La IA
Hay una corriente, que propone implícitamente, que la tecnología incentiva la inteligencia de las personas. Incluso se piensa que la Inteligencia Artificial anima a la Inteligencia Natural. Es una hipótesis.
La inteligencia, la natural, se apoya en el conocimiento para poder resolver situaciones, problemas y afrontar de forma eficaz nuestro entorno hostil. Sin duda, no todos podemos ser como Eratóstenes, tampoco es necesario. Sin embargo, si podemos mejorar nuestra formación, ser más críticos en base al conocimiento e intentar así emitir no sólo opiniones. Desarrollar razonamientos enunciando afirmaciones basadas en una hipótesis lo más firmes, sólidas y veraces posible. No es fácil. Se trata de no obviar nuestra trayectoria y por supuesto nuestros orígenes.
La cuestión es que no importa la tecnología, no importa lo que estemos avanzando, ésta puede servir precisamente para todo lo contrario, incluso mostrando de forma masiva el desconocimiento y la carencia de inteligencia. Lo que es evidente es que cuanto más cocinado esté el producto menos esfuerzo tenemos que hacer para su elaboración, por lo cual, no tenemos la necesidad de entender las tripas y el interior de la tecnología que estamos utilizando. Es decir, no es lo mismo desarrollar una Base de Datos, que simplemente conocer el funcionamiento y la tecnología tiende a facilitarnos las cosas para que sólo tengamos que hacer lo segundo.
Somos oció-patas, es decir, tendemos a ocupar nuestra mayor parte del tiempo en disfrutar y encontrar experiencias en la vida, que no está nada mal. Sin embargo, corremos el riesgo de que entremos en un bloqueo de creatividad por ser las cosas tan sencillas y llanas, siendo incapaces de poder plantearnos cualquier crítica, cualquier cambio, simplemente porque requiere de un esfuerzo y activar la inteligencia que ya no tendremos.
Recuerda, que las únicas herramientas que utilizó Eratóstenes fueron un palo como componente tecnológico puntero y su inteligencia.




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