Te quiero mamá

El mes de mayo es especial, florecen los campos, incluso las ciudades, por ello se dice que es el mes de las flores, los días son más largos y su luz empieza a anunciar los días de verano.

Pero lo más especial es su comienzo.  Cada primer domingo de este mes se convierte en un homenaje a todas las madres, en una celebración del valor, esfuerzo y sobretodo del amor. Del amor que cada una de ellas ha regalado a sus hijos, cada uno de lo seres que poblamos este planeta. Porque todos somos hijos de una madre.

Se convierte así en una celebración doble, celebramos el “valor” de una vida nueva y de apostar por ella, porque cada vida es única e irrepetible, y recordamos ese AMOR maternal, incondicional, de lucha en muchas ocasiones, de acompañamiento, de no dormir, de médicos, consejos, discursos y regañinas y de millones de besos y abrazos.

Hace un rato le pregunté a mi madre que le gustaría de regalo, su respuesta fue rápida, el de El Corte Inglés. Como no he visto este anuncio todavía, tuvo que contármelo con la misma rapidez que antes: Te quiero mamá.

Creo que a todas las madres nos encanta escuchar estas palabras, sobre todo acompañadas de un achuchón, y a me gusta pensar que las recibiremos en la medida en que las regalemos también.

Creo que esta vez la campaña es muy acertada, aunque sea para vender. A nosotros también nos gusta regalar, aunque el verdadero valor del regalo debería ser el tiempo que se dedica a buscarlo, a pensar en lo que le puede hacer ilusión a esa persona, por sencillo que sea, y si va acompañado de un TE QUIERO, seguro será más elocuente.

Todavía recuerdo el collar de macarrones del cual me gustaba presumir, sólo por ver esa carita de orgullo,  o el broche de papel de aluminio con la perla de plástico que guardo como el mejor de mis tesoros.

Desde hace mucho no se oía un regalo inmaterial, por el contrario, hay miles de recomendaciones sobre los 10 mejores regalos del día de la madre, la mayoría de las veces tan genéricos e impersonales, que su valor no va más allá de cumplir. Pero cumplir no casa con la palabra AMOR.

AMAR es dar, y muchas veces no somos conscientes del compromiso de la misma. Dar implica renuncia, desprendimiento, generosidad…y las “madres” son generalmente un ejemplo de ello. Y aquí no hay que distinguir entre madres trabajadoras o no, porque las que no trabajan fuera de casa, lo hacen dentro de ella, con menos reconocimiento social y quizás con más renuncia.

En un momento en que se trata de recuperar valores, esos valores que nos ayudaban a crecer y ser una sociedad mejor, el valor de la maternidad es uno de ellos. El privilegio de colaborar con la creación de una nueva vida, de poder cuidarla y acompañarla, pese al  esfuerzo y sacrificio que conlleva, es simplemente una gran satisfacción. Cuando se hacen las cosas con AMOR, con ganas, el esfuerzo se convierte en “lo que hay que hacer para que salgan bien”… y listo. Y si el amor es verdadero, la renuncia sale sola y la entrega salen solas y se convierte en la mejor vocación del mundo.

Los avances científicos también corroboran esta teoría. Según Richard Davidson, doctor en neuropsiquiatría e investigador de neurociencia afectiva, y una de las personas más influyentes, según la revista TIME, “ Los estudios nos dicen que estimulando la ternura en niños y adolescentes mejoran sus resultados académicos, su bienestar emocional y su salud.”, siendo  estos requisitos fundamentales de cualquier persona para ser feliz. ¿ Y no es la madre una de las causas principales de estimulación de esta ternura, de esas cualidades, desde nuestra infancia? Según ha explicaba el profesor Davidson recientemente en Barcelona, en una entrevista para la Vanguardia ” He visto que la base de un cerebro sano es la bondad”.

Por esa regla de tres, las madres bondadosas serían las que tienen un cerebro más sano, pese que a veces se las catalogue de antiguas o incluso amargadas.

Es una pena que lleguemos a tener que recuperar la bondad mediante entrenamientos en un entorno científico, como este profesor está haciendo después de conocer sus beneficios…con lo fácil que lo tenemos en casa. En su programa Healthy Minds, trabajan cuatro pilares: la atención, el cuidado, la conexión con otros, y la apreciación de ser una persona saludable (está demostrado que encerrarse en los propios sentimientos y pensamientos es causa de depresión).

Parece ser que ahora han demostrado científicamente los beneficios de recuperar la bondad como virtud, y que mejor ejemplo para ello, que el de una madre…

 

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