“La vida es resolver conflictos diarios”

Muchas veces, aunque nos expliquen que algo tiene muchos beneficios, no los descubrimos hasta que lo experimentamos. Basta que se cruce en el camino una oportunidad, surja un problema que no se arregla, y busquemos nuevas soluciones, y la experiencia es lo que más convence. Descubrí a María Docavo por su libro en relación al tema del aprendizaje. Ha escrito “Mi hijo no es un problema, tiene un problema” y “Como vencer nuestros miedos”, ambos de editorial CEPE. Tengo que reconocer que este mundo es mucho más complicado que lo que ese recoge en test psicotécnicos y hace que un niño pueda o no salir adelante según sea enfocado y el tipo de ayuda que reciba.

La kinesiología no está reconocida como grado en España, mientras que en otros países tiene una gran consideración. Te formaste en Alemania y luego en España, los profesionales de estas disciplinas no obstante si estáis en colegios profesionales, esperemos que llegue pronto el reconocimiento que se merece.

 

¿Cómo llegas al mundo de la Kinesiología?.

 La verdad fue una casualidad,. Cuando vivía en Munich empecé a tener muchos dolores musculares y neurálgicos y los médicos no me encontraban nada, me quisieron tratar con antidepresivos, pero yo quería saber la causa. Fui a una kinesióloga que me recomendaron y a través de un test muscular me fue preguntando cosas que me impactaron de una forma tal, que estoy segura fue esta la clave de todo lo que se sobre mí ahora y posibilitó que cambiara mi forma de ver y vivir la vida. Fue tanta su influencia que decidí con el tiempo dedicarme a ello.

Yo trabajaba como restauradora de pintura, profesión que ejercía con mucha alegría. Por casualidad también, me compre un libro en una farmacia (para que se vea la diferencia, allí se venden en las farmacias este tipo de libros) que se titulaba kinesiología para niños – (kinesiologie fur Kindern) y me pareció interesantísimo. Llamé al autor, Ludwig Koneberg, y realicé con él la formación de Pedagogía práctica y kinesiología aplicada.

Cuando me puse a trabajar con lo que aprendí se me quitaron todos mis dolores, había resuelto muchos bloqueos de la infancia y entendí porque no entendía las matemáticas, porque no diferenciaba la izquierda y la derecha, porque no podía hacer la voltereta lateral, porque me resultaban tan difícil las formulas y las figuras abstractas… todas esas cosas que a un niño le hacen sentirse mal o incapaz. Comprendí de donde venia mi miedo, el abandono que me hacía sufrir y no sabía resolver. Se me quitaron los dolores sin tomar ni una pastilla antidepresiva. Eran dolores y penas acumuladas. Me forme en Eneagrama, PNL, estudié las sales de Schussler, nociones de homeopatía y técnicas de liberación de estrés emocional. Utilizando el test kinesiológico como herramienta de conexión con los niños, adolescentes y adultos que vienen a verme, conseguimos desbloquear situaciones que se repiten y no nos dejan resolver.

Me dedico a los niños con problemas de aprendizaje y comportamiento. Me he especializado en miedos y en toda la parte emocional que afecta en realidad a toda la familia.

 

¿Se puede decir que la kinesiología se descubre en una búsqueda de otras formas para 

mejorar curando el origen?

En los años 60 el Dr. Goodheart, quiropráctico, descubrió la relación y reacción de los músculos ante situaciones de estrés, tanto físico como emocional. Esto quiere decir que el cuerpo reacciona siempre ante un estímulo. Si el estímulo es prolongado el organismo tiene que hacer frente a él, tanto si es bueno como si conlleva peligro. Los músculos reaccionan preparándose para atacar, huir o se quedan paralizados. Y los órganos también, las glándulas segregan sustancias para compensar adrenalina, cortisol, el corazón se acelera, el intestino se ralentiza, en resumen todo el cuerpo se pone en alerta.

Otra cosa es distinguir si se encuentra en peligro real o son experiencias o miedos antiguos que se reactivan en situaciones, a veces cotidianas, como lo puede ser el trabajo, personas o sucesos que te despierten miedos profundos no resueltos. Ya como adultos muchas veces nos aparecen los fantasmas de nuestras dificultades en la escuela.

Con el test kinesiológico puedes ver el origen del estrés. Muchas veces lo sabemos, otras lo intuimos y otras, está tan guardado que ni siquiera sabemos que está. Pero el cuerpo avisa.

 

¿El cuerpo humano es capaz de expresar nuestros conflictos, problemas, miedos?

Testando los músculos puedes llegar a la causa, los músculos nos dan la información de si el problema que te estresa es físico, emocional o mental.

Si queremos ir a la causa lo más rápido y el mejor método es el test kinesiológico. No estamos reñidos para nada con la medicina ni con la psicología, somos complementarios. El cuerpo no engaña y graba todo lo que le ocurre a nivel físico y emocional. Todo lo que se tapa, se guarda, todo lo que no se actualiza lo registra nuestro sistema nervioso y nuestro cerebro y queda grabado en el disco duro por decirlo de alguna forma. Miedos pequeños y grandes, enfermedades de la infancia, sucesos que se quedan guardados como pequeñas ollitas a presión en nuestra memoria oculta, preparadas para salir en cualquier momento que se las active.

 

¿Cómo lo expresa?

El cuerpo siempre avisa y reacciona.

A nivel físico- con dolor, contracciones, migrañas, alergias, nerviosismo, cansancio, cansancio mental, hiperactividad o apatía, mareos, palpitaciones, problemas con el sueño, problemas con la comida, pero no me gusta llamarlos trastornos, es una palabra que esta muy de moda y se usa con demasiada facilidad. Te diagnostican y te vas a casa con una definición de lo que te pasa, con tu etiqueta pero no con la solución. Luego miras en Internet y te informas de tu trastorno o el de tu hijo y lo que consigues es tener más miedo.

A nivel emocional – miedos, angustia, depresiones, impaciencia, tristezas, rabia, impotencia, irritabilidad. apatía, retraimiento, rechazo etc.

A nivel mental- pensamientos repetitivos, cansancio, falta de concentración.

 

¿En que medida dificultan estos problemas el aprendizaje de un niño? ¿Qué produce en un adulto?

El estrés emocional, físico y mental prolongado produce alteraciones como falta de concentración, cansancio o irritabilidad, falta de apetito o por el contrario ansiedad por la comida, cambios de humor, frustración o apatía y reacciones de huida y retraimiento ante situaciones nuevas. Todo ello conlleva a una falta de autoestima que produce una situación de inseguridad que puede llegar a ser crónica. Cambios de humor que pueden llegar a la agresión, insultos tanto al prójimo como a uno mismo.

Y esto ocurre en niños y adultos.

Yo suelo preguntar a los padres y profesores si son capaces de leer o estudiar algo cuando están preocupados o sufriendo, y suele haber un silencio como respuesta.

 

¿Cuales son las principales causas que generan estos problemas de aprendizaje?

A nivel físico – Lo más normal es que tengan reflejos primitivos activos. Los reflejos primitivos son respuestas automáticas del sistema nervioso que se producen ante un estimulo externo interno.

Son los reflejos que desarrolla el bebé desde su concepción, ya en el útero y  hasta los primeros meses de vida para garantizar su supervivencia, como el reflejo de succión, que le facilitará poder amamantarse y tragar, en definitiva alimentarse, el reflejo paralizador, el reflejo de moro, el tónico laberíntico que regula el equilibrio, el oído, la posición del cuello, etc. (Ver mi libro “Mi hijo no es un problema tiene un problema”). Son reflejos que facilitaran el aprendizaje posterior tanto a nivel físico, como poder comer, tragar, tener equilibrio, manipular un lápiz, unas tijeras, atar los cordones de los zapatos, abrocharse los botones, gatear, andar, determinan la lateralidad y muchas habilidades con las manos y ojos que necesitaran más adelante para poder leer escribir y poder poner atención. De estos reflejos están encargados los ganglios basales, que se encuentran en el cerebelo, el motor del cerebro, el encargado del movimiento. Para resolver esto lo mejor es un programa de ejercicios llamados movimientos rítmicos que facilitan el desarrollo motor y neurológico, que ayudan a integrar estos reflejos.

También hay que tener en cuenta intolerancias a alimentos, como al gluten o harinas que producen inflamación intestinal, el azúcar, que desequilibra la glucosa y es excitante, y los lácteos, que muchas veces producen descomposición. Los niños que van mucho al baño suelen tener intolerancia a los lácteos. Hay personas que no los toleran, no olvidemos que el intestino es el segundo cerebro.

El estrés físico también se produce por la falta de tiempo, hay personas más lentas que tienen otro ritmo y siempre se les altera el ritmo.¡¡¡¡Tienes que!!!! . No poder descansar bien, la falta de juegos, de hacer NADA.

Está muy mal visto tumbarse y no hacer nada, los niños que se tumban lo necesitan, también están pensando e imaginando y parece que no hacen nada, pero este tema da para largo.

Las dificultades de aprendizaje suelen generar falta de autoestima ¿cómo superarlo?

Si algo no te sale, si te esfuerzas y no puedes hacerlo te sientes mal, cuando se espera algo de ti y no puedes realizarlo, te sueles sentir diferente, incapaz, o tonto.

Lo que quiere cada niño es tener el reconocimiento y el amor de sus padres lo primero, y de su entorno también. Si les cuesta mucho intentaran compensarlo de alguna manera. Si se sienten muy mal se activan su sistema de defensa, atacando o huyendo del problema, reacciones normales de nuestro sistema reptiliano. Es un mecanismo que salta solo, es inconsciente.

¿Que hace un adulto cuando le sale mal algo o no le salen las cosas cuando se espera algo de el?, ¿os podéis imaginar ir cada día al trabajo y no entenderlo, o no saber que hacer, y que además te califiquen durante años? Un infierno, pero los niños siguen yendo, muchas veces se inventan excusas, luego aparecen dolores de tripa de cabeza y decimos que es cuento. No señores, no es cuento, les duele de verdad, como ya hemos dicho el intestino es el segundo cerebro, de este tema escribo en mi segundo libro: ”Como vencer nuestros miedos”.  Todos hemos sido niños y los que no tienen dificultades también tienen miedo a no ser adecuados, por eso lo intentan cada día, y el que no lo consigue tira la toalla. Eso es un signo de inteligencia y de supervivencia. Esto que digo puede causar polémica, pero mejor tirar la toalla que morir en el intento.

La pedagogía actual está como encorsetada, mientras cada vez se habla más de los diferentes tipos de inteligencia, del desarrollo de las capacidades individuales etc. el sistema, sin embargo, sigue siendo rígido y con una serie de exigencias difíciles de superar para algunos niños, si bien tienen otras capacidades por potenciar que se quedan escondidas por la exigencia o su bloqueo ante esto objetivos que les superan. ¿qué le aconsejarías al sistema educativo para salir de estas situaciones? ¿qué les dirías a padres y profesores?

Hay que observar al niño, estimular el cuerpo con ejercicios muy fáciles que ayudan a la coordinación orientación y al equilibrio corporal. Un programa de movimientos rítmicos y gimnasia cerebral son muy beneficiosos para todos los niños porque ayudan a crear nuevas conexiones neuronales. Sería perfecto, diez minutos cada día en el colegio, se resolverían muchos problemas. Por otra parte es fundamental escucharlos, observadlos y apoyarlos. Si no sabemos lo que les pasa, observad sin juzgarlos. Están diciendo algo, el cuerpo habla, sus gestos, sus ojos, escuchar a los niños, a los adolescentes y a los adultos es importante. No hablar tanto, no darles tantas charlas de lo que tienen que hacer y ser, ellos ya Son. Confiar en ellos aunque no entendamos, escuchad y si piden ayuda, dársela, pero sin tratarlos como un problema sino como algo que puede resolver. Y a los profesores les diría y digo en mis charlas que primero se conozcan ellos, sus miedos sus inseguridades, sus talentos, ya que cuanto más sepan sobre ellos mismos, más conciencia tendrán de lo que están proyectando y enseñando a niños. Que se informen de lo que son las dificultades, y como ayudarles a resolver.

Yo comprendo que tienen muchos alumnos, que el sistema no ayuda, que no les dan formación en estos temas y que los sueldos no son buenos, que es estresante, pero su labor es muuuy importante. Tienen todo el cuerpo y el cerebro de un niño formándose, todo lo que aprenda será su base y lo más importante es aprender a conocerse y respetarse así mismo y poder desarrollar sus cualidades .

Cuando una célula esta en un ambiente sano y adecuado, crece prolífera y vive sana cumpliendo sus funciones. Pues nosotros somos millones de células que forman sistemas interconectados trabajando al unísono y si estamos en un ambiente adecuado tenemos muchísimas posibilidades. El ser humano es, como dice la física quántica, un motón de posibilidades y dependemos de cómo se nos mire.

 

Colaboras con la Fundación Aprender y Gabarrón y con Transforma tu aula. ¿Qué tipo de proyectos lleváis a cabo?

Con la Fundación Aprender trabajo dando charlas y talleres y me mandan familias y niños sobre todo cuando tienen miedo. Con la Fundación Gabarrón en temas de arte. Teníamos un proyecto de arte y movimiento pero por ahora esta parado. Transforma tu aula es un proyecto que esta en marcha pero es reciente y no cuenta con muchos medios, se trata de enseñar a los profesores a interactuar con los niños. No a enseñarles, sino a que cada niño vaya descubriendo en grupo, por ejemplo a través de un jeroglífico egipcio, toda la cultura egipcia . Con ellos he colaborado dando charlas sobre mis libros a los profesores.

Ahora doy charlas en colegios sobre estos temas y a asociaciones de padres. Charlas sobre las dificultades de aprendizaje y sobre el miedo como reconocerlo y como aprender a resolverlo.

 

El estrés en general es habitual, el ritmo de vida lleva a no pararnos y no digerir en muchas ocasiones lo que nos pasa ¿Qué tipos de estrés te encuentras? ¿Qué efectos puede producir en un niño y en un adulto?

 De esto creo que ya he hablado en las preguntas anteriores. Solo puntualizar que el estrés produce reacciones de supervivencia que activan el sistema reptiliano, el sistema más primitivo e inconsciente con reacciones de ataque huida o parálisis, si vemos a nuestros niños o personas que estén actuando así, es que se sienten en peligro, eso da mucho ya que pensar, si alguien te ataca y tu atacas los dos estáis actuando de igual manera. Solo hay que observar que esta pasando, eso ya es mucho.

El que ataca es que sufre, el que huye sufre y el que se paraliza también. Cuando un niño se enfada, si los padres responden enfadados están actuando desde el mismo sitio, a cada una de las partes se le despierta algo, eso es lo que hay que mirar. Cada parte lo suyo. El adulto tiene mas capacidad de analizar, aunque no lo sabemos, estamos actuando igual que cuando éramos pequeños, y son temas no resueltos que nos irritan. El padre que piensa que lo hace mal, está tan asustado como un niño que piensa que lo hace mal.

 

¿Por qué nos bloqueamos ?

Porque no sabemos que hacer, porque no podemos hacer nada ante situaciones que nos sobrepasan, tanto puede ser ante un examen o ante una persona a la que le tengas mucho respeto o admiración. Ante sucesos como la muerte de un ser querido, ante la imposibilidad de expresar la pena, la angustia, la soledad, el miedo a quedarte solo. El miedo a que no te quieran, el miedo a que te abandonen, el miedo a no ser valioso, el miedo a ser incapaz, a perderlo todo, al sufrimiento de los seres queridos, Todo esto bloquea si no lo puedes expresar y sobretodo por que muchas veces no sabes lo que te pasa

 

Tu segundo libro está dedicado a los miedos, de hecho el miedo y su liberación es una de las facetas que trabajas en niños y adultos. ¿somos más miedosos los adultos?  ¿cuáles son?

 Todos los adultos hemos sido niños y todos tenemos un miedo profundo que intentamos resolver o tapar inconscientemente. Mucha gente me dice que no tiene miedo, el miedo no es a los animales o a algo. El miedo es muy sutil, es muy profundo y condiciona y forma tu personalidad, se graba desde muy pequeño, en el sistema límbico responsable de las emociones. Todos los niños necesitamos ser queridos cuando somos bebes, respetados. Todos necesitamos desarrollar nuestro amor e inteligencia, dependiendo de donde nazcas, de los padres que tengamos, que dicho sea de paso, son los únicos que te dieron la vida aunque a veces luego te la hagan muy difícil.

El miedo a no ser bueno, a ser malo o defectuoso, el miedo a que no te quieran, a ser incapaz, a no ser nadie. Cada uno de estos miedos crea un patrón de compensación, por ejemplo, el que tiene miedo a hacer las cosas mal, deriva en perfeccionismo critico no soporta hacer las cosas mal ni que la hagan mal las personas que le importan. Es un reformador.

Hay nueve miedos profundos que se derivan de tres miedos troncales:

  • MIEDO AL ABANDONO
  • MIEDO A NO SER ACEPTADO O RECHAZADO
  • MIEDO A LA AUTORIDAD

Estos miedos nos acompañan toda la vida, a cada uno el suyo. Unos lo llevan mejor que otros o lo compensan, pero todo depende del impacto que se haya recibido en la infancia. La propuesta es conocerlo para poder resolver. Yo recomiendo leer algo del Eneagrama, también ahora hay en Youtube videos muy interesantes de Victoria Cadarso, y Borja Vilaseca. Pero como una primera introducción, mi libro “Como vencer nuestros miedos”, es muy fácil de leer, va dirigido a padres y profesores, y es sencillo y muy claro.

 

Las situaciones de conflicto son inherentes a la vida, nos acompañan todos los días ¿qué podemos hacer para que nos superen y no terminen afectando a nuestra salud?

Esto me puedes decir que es muy fácil decirlo pero la palabra es “confiar”, confiar en uno mismo y en la vida, que te pone todo para aprender y lo más importante, te ha puesto a ti con todas las herramientas para superar los obstáculos. La vida es resolver conflictos diarios. Conocer nuestros miedos que nos condicionan el comportamiento. Los niños, las personas que nos rodean son nuestros maestros, son los que nos dicen que nos pasa, hay que escuchar las señales, ver que nos están diciendo, ya que solo podemos cambiar nosotros mismos, la manera de verlo, no pretendamos cambiar a los demás, no pretendamos cambiar al niño, a la pareja, a los padres todo tiene su razón de ser. Y si te ves solo, pide ayuda, que el ser humano es diverso para eso y hay mucha gente a nuestro lado. No hagas cosas que no quieras, no trates a nadie como te digan que se tiene que hacer. Hazlo como te salga del corazón, no como deberían ser las cosas o las formas. Cuestionar a nuestros semejantes es cuestionar a Dios, cuestionar a la inteligencia superior. Con esto no digo que no hay que hacer nada para cambiar las cosas pero el cambio empieza por nuestra manera de ver y de juzgar. Y de querer evitar cosas inevitables, a veces el destino de las personas no es el que queremos. De esto se puede hablar en otra ocasión .

En resumen la aceptación, la confianza y el respeto por la diversidad son claves en la educación.

5 Comments
  1. “No hagas cosas que no quieras, no trates a nadie como te digan que se tiene que hacer”. Así es, mejo, tratar a los demás como quieren ser tratados.

    Saludos,

    Lourdes

  2. Estoy muy de acuerdo con Maria Docavo. La persona adulta es el espejo y el reflejo del niño que llevamos dentro el que, a menudo, tiene mucho para resolver.
    Si esto no se descubre, acepta y trabaja, la vida es mucho más difícil.

  3. Fantástico artículo para conocer el origen de nuestros miedos y de nuestros bloqueos. Me ha gustado mucho y me ha aclarado muchas cosas.

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